Mis hijos salieron perro flauta como yo -la mujer me mira poniendo ojos de sapo- andan a su bola haciendo lo que les mola; llegaron dos, pareja, son como jabalís -si le digo Mowglis no lo pilla- muy rústicos. Miento. Flipa, calla. Sonrío.
No tengo hijos señora, sólo dos perros, no me atrevi a más. Me alegro de verla, hace tantos años de la última vez....
Pienso en mi madre de camino al coche; no me he visto nunca en el papel de padre, siempre he pensado que vale más no forzar situaciones. Preferiría ser buen hijo.