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viernes, 1 de mayo de 2020

Tal vez o quizá

Aunque durante la comparecencia del Ministro de Sanidad no quedó muy claro, parece ser que está prohibido desplazarse en vehículo a practicar deporte aún siendo dentro de tu municipio. Para la mayoría de aquellos/as que entrenen de manera individual pero en un entorno concreto todavía es pronto.

Como tengo la enorme fortuna de pertenecer a la minoría restante -vivo próximo al medio que necesito- aprovecharé estos días para coger forma. Ayer, a la hora del comunicado, nuestro grupo de chat -seis amigos, dos de nosotros con viabilidad- estaba calentito, el hombre no daba el dato que necesitábamos saber y nos extrañaba que nadie de los que allí estaban lo hubiese preguntado. Hoy nos quedó claro, no se permite el coche para llegar al lugar de recreo.

Lo que sí nos sorprendió fue que se hiciesen varias preguntas referentes al deporte que practicamos, no creíamos que fuese tan generalizado. Miedo me da este verano.

jueves, 30 de abril de 2020

Haciendo amigos

Me gustaría pensar que toda esa gente que se dedica a dar charlas de motivación, gurús de la autoestima, coachings, .. están dando clases gratuitas en sus canales de información sin un continuará que incite a pasar por caja cuando todo esto termine. De los pitonisos creo que ya he hablado en alguna ocasión.

De naturaleza escéptica, del color que yo lo veo, blog egocéntrico donde los haya según se mire, poco cree en la psicología generalizada. Dicho así suena técnico pero mi planteamiento es de andar por casa, aún así me gustaría compartirlo.

Sentirse bien con uno mismo y los demás depende sobre todo de tu salud y la de los que quieres. Si te encuentras realmente mal físicamente tienes que ser un fenómeno psicológicamente para sacar la mejor de tus sonrisas, esa gente, si quisiera dar consejos, lo harían gratis. Los demás mortales estaríamos jodidos sin ganas de que nos motive nadie.
Lo de levantarte siempre alegre y positivo va más con las ganas que tengas de vivir ese día que con lo que estudies el día anterior; dar lo que puedas de tí es una idea, también en el sentido de regalar o provocar bienestar allí donde estés. Todo esto hay que entrenarlo a largo plazo, hay que esforzarse, no vale un máster. Es una tarea individual, como las dietas.
Tener suerte, que no te toque eso de estar en el sitio equivocado, en el momento equivocado. El azar, estar aliado con las estrellas.
Ser valiente, muchas veces contracorriente pero con la seguridad de que si estamos equivocados aceptaremos la derrota. Se gana en otras cosas.
Tener miedo, sentir, querer, odiar, sufrir, mentir, cagar, ... lo hacemos todos, incluso los guapos y listos del instagram.

Quisiera pedir un deseo, que estos señores que se dedican al mantenimiento del cerebro de los demás aprovechen el confinamiento para reflexionar sobre su profesión. Operan el órgano más delicado.



P.D.-Iba a escribir esta entrada sin establecer diferencias de género, en plan uno/a pero me parecía un coñazo a medida iba tecleando. Este pascualín que aquí firma es un chico :o

martes, 28 de abril de 2020

Memorias de provincias

Aquellos/as que hayan estado en Hyde Park conocerán la Speaker's Corner, lugar frecuentado por los propios londinenses para decir lo que les salga del bolo. Aprovechando que ahí -sólo ahí- los "bobbies" pasan de ellos un huevo, los citizens despotrican y sueltan adrenalina, que a falta de Magaluf toda alternativa sirve. Si lo extrapolas a nuestro país, en ese plan estaremos en unos días, nos habilitarán un rinconcito, este para algo más noble como pueda ser el deporte, así que deberíamos ser responsables y acatar las normas a la hora de entrenar. Que yo sepa en Italia lo han desmantelado por rebrote.

Me desmarco del confinamiento -sólo como argumento- para recordarme gráficamente que tengo que dedicarle más tiempo a escuchar a los demás, me paro poco, hablo demasiado; si no lo escribo por algún lado poco caso le hago, me pueden las prisas y la lengua. Desde hace unos quince años tengo una abeja de plástico -cuando además llevaba metal era un llavero- con alas de silicona, rechoncha ella, medirá cinco o seis centímetros, debe ser de los chinos; está trichada por el abdomen con un palillo que la sujeta preso a una rendija de ventilación en la parte alta de la pantalla del pc, así parece que vuela; en la cabeza sobresale un botoncito que hace funcionar un pequeño led bucal. Me la regaló una ex-compañera (jubilada a día de hoy). Hace unos días que no la veo - a la abeja-, los mismos que hace que no me acordaba de ella. Para eso sirven los recuerdos.

sábado, 25 de abril de 2020

Mismas condiciones

Este pardillo que aquí ubica letras sale de cuentas el dos de Mayo por orden del Gobierno. Podremos ir a hacer deporte de manera individual siempre y cuando las cosas no varien demasiado - aunque a los datos y a los cambios ya estamos acostumbrados-, esperemos para ese día poner el traje de faena.

A colación con el mensaje del presi, escuchando a los periodistas de los distintos diarios me sorprende lo bien que habla la gente en la tele, bueno, en la tele y en general, para que luego opinen de nuestra cultura media. Una de dos, o me estoy haciendo viejo cerebralmente hablando o es que la facilidad con que la información llega al ciudadano la hace atractiva y por ello convierte a un encofrador - con todos mis respetos- en erudito geopolítico. Ay, que bonito es internet, cuanta igualdad.

Hablando de igualdad, este mes actuaba cerca de donde vivo un conocido cantante y su banda, hace un par de meses mirábamos entradas en la red para ir al concierto. Decidimos no comprarlas no porque ya los hubiésemos visto en otras ocasiones sino porque el graderío se dividía en nosecuantos palcos, incrementando su precio por entrada a mayor cercanía -o visibilidad- con el escenario. En total, unas diez posibilidades, los precios rondaban entre los 45 y los 250 euros. Y ahora vienen las preguntas:

- ¿Estando en un país democrático y presumiendo ustedes de bandera democrática les parece esto predicar con el ejemplo?

- Entendiendo que estos precios por entrada con la nueva crisis económica que se avecina serán inviables, poco que decir con respecto a las futuras normas en los aforos, ¿tienen ustedes plan B?, ¿será este volver a tocar en las calles por la voluntad?, ¿habrá que replantear el asunto?

- Suponiendo que miren a la red, ¿entienden que operan en un medio de expansión altruista?.

Disculpen, disponen de la opción: incrustar publicidad. ¿Melodías y detergentes?, bonita combinación. Señores artistas de vida burguesa, al igual que nosotros en el súper, miren de llevar papel higiénico por si luego no queda.

jueves, 23 de abril de 2020

Lo que todavía puede esperar

Me pregunta la gente que cómo soy capaz de aguantar sin hacer deporte, un tío como yo, tan volcado -como muchos/as- en las tareas del mantenimiento de cuerpo y mente.

Sinceramente que no lo echo demasiado en falta, añoro más otras cosas:

- Principalmente a la familia, como siempre los tengo ahí nunca me había planteado no poder contar con ellos. Sobre todo a mi madre, que vive sola, mujer espartana y abnegada por naturaleza, siempre afrontando todo con la mejor de las sonrisas, aunque supongo que interiormente no le resultará tan sencillo como aparenta.

- Sociabilizar. Tomar unas cañas con los colegas, decir te quiero primero para abrazar sin miedo después. Rozar, cruzarme con la gente sin tener que mantener los dos metros de distancia.

- Viajar, vagar sin rumbo, pasar fronteras, observar como la vida circula.

- Los veinte - diez- minutos de charla en la mesa del café, compartida con mis compañeros del trabajo, olvidándome de las barreras de seguridad protocolaria. Poder seguir viéndonos. 

- El entorno; el bosque, las playas, la soledad premeditada, también el bullicio en la ciudad, las aglomeraciones, salir de casa los días de tormenta, la espuma marina acariciando mi cara, tragar agua iodada. Arrancar con los perros a pasear a donde nos dé la gana. 

- Libertad y democracia. Intercambiar opiniones cara a cara, sin aplicaciones de por medio.

- Ir al cine, a un concierto, o a un festival de cualquier actividad de mis sobrinos. Que dejen de poner Resistiré en la radio.


jueves, 16 de abril de 2020

Con licencia de ninguna clase

En estos días de reclusión -y a la vez de realización- le estoy cogiendo el gusto al lema de "quédate en casa".

Como no soy enfermero, ni transportista, ni empleado del sector primario, no repongo en el supermercado, tengo calificación lego en limpieza aséptica y poco entiendo de fabricación de materiales de necesidad me queda acogerme al sector del segundo plano, que aunque suena desilusionante leído así he logrado transformarlo en pura química: tres cuartas partes de mi tiempo en casa, mitad de mi horario laboral habitual, un cuarto de deporte y cero callejeo. Fórmula conformista que no pensé aceptar de tan buen agrado.

Como no me dan las horas para vivir aproveché para actualizar:

- Todo esto de los unos y los ceros.- Mantenimiento de páginas web en estado decadente, retoque gráfico, fotografías, ilustraciones, blog, ...total en horas, alrededor de cuarenta. Me quedarán otras cuarenta por delante.

- El mantenimiento de la casa.- Bricolajes varios. Más o menos 20 horas.

- El jardín.- Minúsculo terrenito pero que obliga a coger el sacho -aquí se le llama así a la azada de toda la vida- porque salen hierbajos por todos lados y estoy cuidando cuatro lechugas, un par de arbolitos y un trozo de campo a ras.... ¿seis horas?.

- La furgo.- No se me ocurrió otra idea que lijar y barnizar todo el interior trasero. Cuanto más lijaba el suelo, más necesitaba ser lijado. Horas invertidas, buff, veinticinco o quizá más.

Me salen un total de noventa horas una arriba o abajo, que si lo divido entre un mes que llevamos de confinamiento son tres horas diarias de tarea atrasada que necesitaba ser cubierta. Hoy me llegaron dos botes de pintura para azulejos que pedí por internet hace un par de días -éstos sí trabajan y rápido-, tengo lío para ocho horas más. Lo que comentaba, le estoy cogiendo el gusto.

A otra historia, ayer me enviaba mi padre un mensaje en el que me comentaba su opinión sobre todo este tema, y la verdad que me sorprendió no porque tuviese razón sino por la importancia del mismo: cuando salgamos de esta movida habrá que darles mayor valor a los que levantan el país de verdad todas las mañanas (los que nos cuidan en la enfermedad, los que nos dan de comer, los que construyen) y minusvalorar otras profesiones poco productivas como puede ser la política en tiempos de crisis. Da el tema para largo.

Volviendo al hilo del mantenimiento en la red de todo este batiburrillo de desastres en los que ando embarcado -hoy me apetece hablar, hace tanto que no lo hago aquí- desde la era prehistórica; no podía dejar a la deriva el proyecto con el que todo esto comenzó. La tecnología móvil me mató, envió el diseño de mis trabajos -la mayoría en Flash- al carajo. O aprovechaba esta hibernación o se acababa todo, es difícil mantener una página con algo de contenidos siendo uno solo y sin apoyo económico, no es una queja, es un orgullo. A lo que iba, empecé por buscar fotos entre los archivos que fuí guardando en el equipo, cientos, miles de imágenes de playas con olas, todas parecidas, en la mayoría además tenía que adivinar de que playa se trataba, un coñazo pero necesario. El resto de horas de diseño no las explico que es largo de contar, sólo quería decir que le tengo tanto cariño a esto de crear sobre algo en lo que creo que merece la pena lo invertido.

Por normativa de este blog no se incluye más publicidad sobre la misma, fotografías o información de otro tipo, opera bajo licencia de ninguna clase.

martes, 9 de enero de 2018

Estou feliz em lembrá-lo

Desde aquel Abril del 2010 han pasado muchas cosas, a mí y a todos, aunque a día de hoy, casi ocho años después, poder seguir contándolo ya me parece suficiente. Hoy se me antojaba volver a escribir, qué carajo, lo bonito de estas historias es que no tienes que dar explicaciones a nadie, te apetece, lo haces y ya está.

Y mirándome teclear de nuevo, tiempo atrás sucedió la última vez, sigo viendo -y escuchando- a mi abuelo, metido en "su chiringuito", vestido de impecable uniforme bata de casa guatiné y cabeza incrustada en su inseparable Olivetti Lettera 35; aporreando letras con ritmo allegro, fines altruistas y corazón apasionado. Poco o nada nos diferencia, por ello pienso que no hay mejor mejor herencia que la genética.

Cierto es que me quedé con su máquina. Cuando él falleció -abuelo te echo de menos- y hubo reparto de bienes había dos objetos que deseaba conservar en su memoria: ese querido teclado y el reloj de péndulo de la pared del salón, para mí fundamentales en su día a día, aceptando así los demás -mujer incluida- que los ruidos de estos cachivaches eran quienes primaban en casa, por encima de las partidas de cartas, las comidas en familia o los pájaros de su vecino Dopico.

Por eso sigo aquí, como pequeña prolongación de su legado, dando sentido -o todo lo contrario- a todas aquellas discusiones que mantenía con mi abuela sobre el porqué de escribir sin beneficio -según ella- alguno.

miércoles, 20 de abril de 2016

El acelerador de partículas

Cuatrocientos veintisiete mil ciento dos, repito, cuatrocientosveintisietemilcientodós ¡¡coño!!, que ya está bien de tanto cachondeo, me tomáis por gilipollas. Carlitos, a la pizarra, escribes noventa y nueve veces me importa un carajo el bosón de Higgs pero sin él no estaría aquí. Hala, a darle caña, y los demás abrís el libro en la página sesenta y tres, ejercicio dos: una partícula de masa viaja a una velocidad... Puntúa para la evualuación, tenéis ocho minutos.

Preguntas de examen:

- ¿Es reprochable la actitud de la profesora?
- Suponiendo que Carlitos estaba intentando encestar bolitas de papel en la papelera en plena explicación, ¿está justificado el castigo?
- Las palabras mal sonantes corrompen la normal educación del niño o por el contrario actúan de revulsivo, teorías al respecto
- Ausencia/abuso de autoridad. Define termino medio
- Relación padres/profesores/alumnos. Porcentajes de responsabilidad en cada caso, desarrolla tu respuesta

sábado, 30 de enero de 2016

miércoles, 30 de diciembre de 2015

lunes, 21 de diciembre de 2015

El estanque del gigante pascual

En cualquier lugar dibujado entre montañas vive nuestro amigo Pascual, si, en una humilde morada y se levanta muy temprano pero para ir a trabajar como protésico dental. Pascual es el mejor en lo suyo, lleva mamando oficio desde chavalín, ejerce las veinticuatro horas del día porque todo lo que habla, respira, come y sueña tiene relación con el oficio. Mecánico de precisión, salvador de muelas muertas, tornero, arquitecto, programador, enfermero, anestesista, psicólogo,... Pascual le pega a todos los palos con destreza sin igual, no tiene competencia que le haga sombra; aún así, él nunca está conforme, le gustaría ser buena persona, ayudar a los demás por encima de todo (y lo lleva haciendo cincuenta años). Como no tiene familia, Pascual pasa las navidades solo desde hace nueve años, no hay menú especial en esas fechas ni copita de champán: tortilla de patata en nochebuena, judías con arroz en navidad; fin de año: filete de pavo con rodajas de calabacín a la plancha, ensalada y flan con nata (mmm). Tiene una facilidad pasmosa para donar el dinero que va ahorrando todos los meses a comedores sociales, así evita tentaciones dice; además, desgraciadamente, la mitad de sus clientes dejan de pagarle las facturas con el comprensible argumento de que el hombre entiende que estamos mal.

Desde este rinconcito desear unas Felices Fiestas, sobre todo a tí Pascual.

martes, 1 de diciembre de 2015

Como una peli de vaqueradas

Mi abuelo, del que me acuerdo mogollón, se sentaba frente a la tele después de comer a ver el parte de las tres -como él llamaba al telediario- para así continuar siguiendo las noticias, con intención de actualizar las que escuchaba en la radio desde primera hora de la mañana o tal vez para apoyarse en un medio visual que corroborara lo que le narraba la ser. Después, con suerte, echaban una de John Wayne, cualquiera le valía pero mejor si era del oeste; cuantos más desiertos, forajidos, winchesters, pieles rojas y salones con bailarinas, mejor.

Aunque no haya rastro del señor Wayne, todavía conservamos parte de esa cultura americana. En mi casa celebramos Halloween y el Black Friday como si no hubiese mañana, la primera por la juerga, la segunda por la ropa, es un buen día para comprar a menor precio y dentro de campaña -esta frase es más de mi parienta-. Así vivimos nosotros, abonados a la importación yanqui en cuanto nos conviene, que para eso andamos finos, no nos perdemos una. Como éstos ejemplos, cincuenta mil.

Es curioso, por aspecto soy más indio que vaquero, más muyahidín que Navy, más Bob Marley que Johnny Cash. Incluso más tipo podemos que ciudadanos. Me alegro de ello, esa libertad en mi modo de pensar es la que no quiero perder a manos del fanatismo. Nada es más importante que vivir y dejar vivir. Incluso perdiendo.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Con permiso del chef

Si echamos la vista atrás como unos veinte años el perfil de un cocinero era el del señor con bigote, poco pelo y pronunciada barriga que se manejaba entre ollas pirenaicas y cuchillos toledanos, donde el chorizo, el ajo, la cebolla o la patata eran ingredientes básicos en sus tareas culinarias. Las cosas han cambiado desde entonces, ahora entre materias priman cilantro, habaneros, wasabi o curry; también sus herramientas: envasadoras al vacío, robots amasadores, criogenizadores o planchas teppan para nitrógeno líquido; y que decir de los que gobiernan todo este cacao, druidas del siglo XXI con aspecto cybernético y actitud radical que dedican su tiempo libre -a éstos sí les queda- al filtreo, al sarao, al viajar, a la aventura en globo o al menos una escalada al Everest compartiendo tienda con César Pérez de Tudela. Son otros tiempos en los que los hombres queremos ser restauradores antes que futbolistas y ahorramos durante la semana para llevar a la parienta -agradecidas ellas- a cenar al restaurante de tal, que tienen menú a la carta original, me dijeron que allí cocinan fenomenal, pagas lo normal y no sales con hambre al final.

Este fin de semana y el anterior fuimos a gastar los cuartos a un par -tres- de estos locales. Sensaciones positivas: sabores atractivos y diferentes, atención cuidada, esmerada puesta a punto en cada plato; en negativo: precios desorbitados, cantidades insignificantes por ración -tienes que comer tres por persona mínimo- y, aunque en el paladar queda retrogusto de lo comido, a las dos horas le estábamos metiendo al cuerpo chocolate con churros en cantidades industriales. Merece la pena, todavía no lo sé, creo que tendré que volver a alguno de estos sitios para corroborar la opinión. Por lo de pronto, a la corta, caeré por algún mesón de tortillas, embutido y pimientos de padrón. Si están gorditos los que mandan, mejor.

martes, 20 de octubre de 2015

Millenovecento

Parece ser que los titulares en otro idioma llaman más la atención que los anunciados en el propio, así que siguiendo estas estrategias mercantiles la entrada de hoy tira por ahí.

Llevo un par de horas revisando el código de mis dominios, escrito así suena a batallas entre imperios medievales pero la historia de ésta es mucho más aburrida y siempre está sometida a guiones y variables. Me comen la tostada en la red, pierdo puestos "gracias" a todas esas aplicaciones -gratuitas o no ya me da igual- que facilitan al usuario códigos fuente para incrustar en sus webs con el fin de escalar puestos en el ranking de metabuscadores. Entonces se me plantea un dilema: ¿sigo apostando por la vía artesanal, es decir, la del papel y el boli, o entro a jugar con sus mismas armas?.....

.....Lo voy a plantear desde la perspectiva didáctica, como si fuese un trabajo de estudios o algo así, probaré una aplicación de estadísticas, un editor de programación sql y algún manual de marketing en la red a ver si puedo menear un poquito la lista del buscador, más que nada por orgullo personal.

martes, 29 de septiembre de 2015

Algoritmo de nada es siempre cero

Esta semana he tenido la suerte de conversar con alguien con quien me apetecía hacerlo desde hace tiempo; por circunstancias del momento -ahora lo explico- no he podido expresarme al 100% y aproveché para escuchar que buena falta me hace.

Hoy es un buen día para reconocer torpezas, las mías son acusadas, sobre todo a la hora de cultivar la mente, para el día a día salgo al paso pero entre eruditos acabo malparado siempre; y si lo capto yo no imagino cuanta ignorancia demostraré cada vez que intento profundizar en algo. Por eso nunca es tarde para dejar a un lado la elocuencia sinsentido, tirar más de sinceridad monosilábica y empaparme de lo que me cuentan, además, cuando ves que los demás bostezan mientras hablas, hay que hacérselo mirar.

Tomar un café con los compañeros también sirve de mucho para esto del culto al seso, hablábamos de las herramientas en Wikipedia, en concreto sobre la edición, publicar archivos, corrección y esas cosas...cuando me preguntaron si alguna vez publiqué algo allí, ante mi respuesta afirmativa, uno de ellos, el menos interesado, abandonó su letargo, levantó la vista de los cacahuetes, sonrió, y con gesto escéptico comentó: ¿sobre qué?...cuanta razón tiene.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Capitulo 569, versículo 1

Tiempos fueron aquellos en los cuales era ver un folio en blanco y aventurarse a emborronarlo, hoy, un servidor, más prudente si cabe, se dedica a otros menesteres que poco o nada tienen de relación con lo que aquí se cuenta, ¿o si?.

Miro la webcam y me convence para ir a deportear un rato, las condiciones son buenas asi que no voy a esperar más: Suroeste flojo, 2,2 m y mar del norte, veinticinco años haciendo esto prácticamente a diario sin tener nunca sensación de hastío, ya me parece un motivo importante para merecer la pena haber nacido.

Entre tareas de bricolage ando metido -raro sería-: segundo intento -y definitivo- de camperización de la furgo, los reparcheos para mis bártulos de hacer deporte, la casa -necesitada- de mamá, el piso familiar -reconvertido- de la parienta, la nuestra, la del veraneo, la de la mochila azul, ...demasiadas batallas para un gladiador chiquitito.

Esta semana toca turno de tarde en el trabajo así que las mañanas vuelan y hay que aprovecharlas. Me resulta difícil encontrar hueco para el blog :(

miércoles, 3 de junio de 2015

Desventuras del espadachín de Tralorchete

Hay un refrán que me viene muy al pelo hoy, dice algo así como dime de que presumes y te diré de que careces; metido en faena, si analizo el proverbio, me salen individuos en lugar de un significado.

El que aquí golpea las teclas peca de escéptico desde que recuerda; al igual que ese otro dicho de si no lo veo, no lo creo trato de comprobar in situ lo que me insinúan con adornadas palabras; desconfío de las hazañas fabulosas, rumores indiscretos, consejos impersonales o ideologías máximas, soy más de sencilleces.

Entre tanto me dedico a vivir haciendo lo que me da la gana, con visión a largo plazo, por si me queda tiempo por delante, nunca se sabe, lo que mañana será pasado quiero cuidarlo hoy que no somos más que lo que fuimos antes. Las consecuencias de todo ello ya las pagaré yo, prefiero eso a abrazar farolas.

martes, 2 de junio de 2015

Entre semejantes

A ver si lo consigo explicar. Hay personas a las que oyes hablar y no sé si por devoción hacia ellas hacemos dogma sus comentarios o es que realmente piensan como nosotros. Es un golpe de autoestima, la mayoría de las veces sucede lo contrario: la gente opina de forma distinta y ya no sabes si anda uno perdido desde niño o lo están los demás. Por eso quiero seguir creyendo que el secreto está en la base, aunque esta difiera de unas a otros, de ahí parte la idea de lo que somos en realidad.

Bueno, dejando la filosofía barata sólo para el primer párrafo quería comentar algo sobre un par de entrevistas que vi por la tele anteayer, los dos personajes -públicos- que protagonizaron el programa destacaban sobre todo por la sencillez y cercanía en sus palabras o la sensación de estar viendo a una persona normal dentro de otra también normal. Cuando sin grandes alardes, giros retóricos o grandilocuentes frases, gente tan importante pone sus cartas sobre la mesa enseñando lo que tienen sin temor a ser descubiertos es como mínimo admirable. Esa cualidad, aunque forjada, viene de serie y ahí, en la cancha, es donde se demuestran los valores. Dando ejemplo. Gracias a los dos por ser así, se os ve venir.

martes, 26 de mayo de 2015

Una anécdota que publicar

Quepos, provincia de Puntarenas, doce treinta de la mañana, buena hora para coger algún recuerdo en esa tiendita tan chula de ahí enfrente, total -miro el billete-, hasta las dieciséis cincuenta y cinco no nos sale el vuelo de regreso y hay ciento cincuenta y tres kilómetros hasta allí así que hay tiempo de sobras, ¿o no?. Ella asiente y yo parqueo.

Las distancias en Costa Rica no son lo que parecen, las autovías, por poner un ejemplo, en muchos de sus tramos se convierten en carreteras de un solo carril para cada sentido, y más de la mitad de los vehículos que circulan por el país son mastodónticos camiones o autobuses, de herencia norteamericana por cierto. Haciendo una sencilla regla de tres nos da una idea de como es el estado de las carreteras nacionales, locales y comarcales, o del tiempo necesario para recorrer la distancia entre x e y. Esta misma regla sirve también para las señales indicativas de rutas y carreteras, supongo que los oriundos saben siempre a donde ir y no las necesitan. Para los guiris, entre los que me incluyo, están los gps (Global Positioning System) o la opción pps-atc (Perdidos Por la Selva-A Tomar por Culo). Elegimos la primera, más segura aunque previsible.

Después de diez días recorriendo el país te haces una idea del tiempo que lleva manejar -muy usado aquí- cada embotellada milla, así que calculamos que los ciento cincuenta kilómetros nos llevarían a lo mucho tres horas, por lo tanto sobre las quince treinta, como muy tarde, estaríamos en el aeropuerto, facturando así dentro de los obligatorios noventa minutos antes. Aún paramos a comprar unos chicharrones -no los habíamos probado en todo el viaje- en un puesto de camino y a ver los cocodrilos desde un puente en las cercanías de Playa Hermosa. Entrábamos en tiempo.

Dos de la tarde, sesenta kilómetros al aeropuerto, en la autovía un letrero luminoso indica accidente a la altura de Cerro Negro, ocho kilómetros más adelante; nos miramos esperando no fuera en esta dirección. Por suerte, un par de kilómetros antes llegamos a un peaje donde le explicamos al hombre de la cabina nuestro destino y si el accidente era en esa dirección. Nos explica que el accidente es a la altura de Cerro Negro y que no cojamos ese desvío....justo delante bifurca la autovía, un cartel pone Alajuela y el otro Cerro Negro. Yo no sé si me expliqué mal porque no puedo entender que entre dos personas que hablan español no logren entenderse para una simple indicación. Cogimos a la izquierda, Alajuela, el que nos marcaba el gps. A los quinientos metros de incorporarnos a esta nueva autopista vemos en el horizonte el atasco, los coches empiezan a frenar y llegado el momento nos paramos. Asustados, nos damos cuenta que el accidente es ahí delante; me bajo del coche y le pregunto a un camionero que se bajó a la vez:

- Pero... ¿es aquí el accidente?...
- Sí amigo, volcó un camión arrollando a otros seis vehículos; han saltado coches por encima de la mediana e invadieron el sentido contrario también....hay para largo
- Miro el reloj, catorce dieciocho, hora y cuarto para la facturación, no llegamos. Tenemos que coger un avión, ¿hay otra alternativa?.
- Sí pero ya se la han dejado atrás, tendrían que haber cogido el desvío Cerro Negro y tomar la nacional.

Estábamos encallados entre trailers y la única vía libre era el arcén del lado contrario. Después de mucho convencer a los conductores para que maniobraran delante-atrás sus camiones, hacer el hueco suficiente entre ellos, girar el sentido y escapar así por la cuneta entre saludos y agradecimientos, logramos enlazar con la nacional, la cual estaba atascada hasta las entrañas. Las tres menos veinte de la tarde con cuarenta y pico kilómetros de caravana por delante....

A las cuatro la dejé en el aeropuerto con las maletas de facturar -a mi nombre-, los pasaportes y todo lo necesario para ir haciendo los trámites -aunque creía que ya no nos dejarían volar-, mientras tendría que ir a echar gasoil para devolver el coche lleno -a tres km de allí- y que el espabilao del chófer -a la ida tardó treinta minutos en ir a recogernos- estuviese en la oficina de aquella para llevarme de vuelta.

Cuando entré en el aeropuerto -diéciseis treinta, aproximadamente a veintiocho kilómetros por hora- ya me esperaban seis personas, que a su vez rodeaban a mi chica, con preguntas del tipo dónde ha estado estos días, qué ha comido hoy, si había dormido o de cual accidente me habla -a ella ya se las habían hecho-. Hasta me pincharon la funda de la tablet con una navaja a ver si escondía algo. ¿Creían que éramos muleros o qué?....Señores -imaginando su respuesta-, con esas historias que nos cuentan, ¿qué opinarían ustedes?.....

....Al entrar por el umbral de la pasarela que une el aeropuerto con el avión, ya después de pasar también los rutinarios controles de aduanas, quedaban dos de los policías -vestidos de paisano, aspecto Sonny Croquett y Ricardo Tubbs, con mano derecha en el bolsillo de una pernera y la otra pierna apoyada a un bordillo- mirándonos fijamente y dudando todavía de nuestra historia. Buenas tardes, les dijimos sonrientes mientras cruzábamos.

PD.- Ah, se me olvidaba, si llega a ser por la supervisora de la compañía aérea ya nos quedábamos allí; y eso que era de nuestra tierra la colega...Mmmm.

miércoles, 20 de mayo de 2015

La más terrenal de las estrellas

Sí, lo admito, soy futbolero. Pocas veces le he dedicado unas letritas (El momento de los grandes, Jueves 8 Julio 2010) a tan apasionante deporte; supongo que al ser un tema tan generalista no he querido hablar de ello en este rincón, cada loco con su historia, pero esta vez, como aquella otra, la ocasión lo merece.

Cuentan las malas lenguas que mañana Xavi Hernández anunciará su adiós como jugador de élite. Para todos aquellos que hemos seguido su carrera desde que empezó -en un principio sólo por su talento-, quedará a partir de ahora un hueco sin cubrir en el campo y un motivo menos para ver fútbol. Palabras tan bonitas como solidaridad, creatividad, asociación, liderazgo o unión dejarán de existir dentro del real diccionario balompédico catalán-español-mundial. Un desastre para el medio (en todos los sentidos).

Del color que yo lo veo merece la pena recordar en un futuro a este tipo de deportistas porque hacen buenos a los demás, ejemplifican una postura en la vida, valor fundamental entre los chavales que crecen reflejándose en ellos y, algo poco dado en esta sociedad, son humildes de verdad.

La cabeza mejor amueblada del fútbol nos deja definitivamente para adentrarse en otra cultura a seguir sentando cátedra; parece creer (Xavi o el entorno) que ya no está para las grandes ligas. Conmigo jugaría siempre, incluso con tacatá; ya se encargaría él de que corrieran el balón y los demás.

Atentamente, un admirador

martes, 19 de mayo de 2015

No es lo que parece

Cuando te sentencien frases tipo "hay que darle más importancia al dinero" duda; piensa si eres feliz en tu vida y si es así sonríe, poca explicación se puede dar en estos casos, no hay razón que atienda a prejuicios.

Tener trabajo, digamos estable -hasta el momento-, ayuda mucho a la hora de planificar una vida, por eso parto de la base de que soy un privilegiado al poder administrar las cosas que hago: hay esta pasta cada mes, la gobierno como me sale de los huevos.

Entre las pocas virtudes que pueda manejar está -así la considero- la claridad; mis ideales, brillantes u opacos en este caso dan lo mismo, están bien definidos desde niño y por lo tanto me llevaran a donde yo quiera ir me estrelle o no en el intento; por eso no entiendo -y aquí quería llegar- a la gente que se empeña en dar lecciones de moral a los demás cuando ni siquiera tienen claro su camino o lo que es peor, circulan por donde pasa la corriente. Ay ay ay.

Entiendo muy bien como funciona el bien material, trazo todos los días la línea a seguir para no perseguir imposibles, sé a donde puedo llegar, cuales son mis retos y capacidades, por lo tanto valoro mucho cuanto cuesta conseguirlo e intento no malgastarlo. Pero sí, respondiendo al primer párrafo, prefiero quitarle hierro a esto del dinero, lo otro significaría una falta de confianza que no me va. Y siempre confío.

martes, 24 de febrero de 2015

Silencios

Puestos a recordar no recuerdo como se me ocurrió arrancar esta aventura virtual que a día de hoy vive algo descuidada, sufriendo también la crisis, resistiendo bajo escasez de mano de obra a petición propia, que ruega mantenimiento o atención mientras sufre de goteras y brotan malas hierbas entre juntas y rincones.

Toca hacer limpieza, asimilar los nuevos tiempos; la idea original, si es que la hay, partía de un guión reducido en todos los sentidos, una pequeña vuelta de tuerca al significado de blog como modo de expresión de contenidos personales con capacidad para alojar multitud de elementos multimedia y poder para visualizar o actualizarse desde cualquier lugar del mundo con conexión a red. Aquí se abarca mucho menos y por lo tanto la información está limitada a estas cuatro pequeñas paredes que un poco se encierran al exterior; esa es la intención, mantener limpio este entorno de paginación externa, fuentes y enlaces, comentarios, opiniones, fotografías o amistades que puedan derivar hacia este sitio a golpe de clic. Y seguirá siendo así.

El problema es llevarlo al extremo, que poco a poco se convierta en territorio Amish, sólo a base de comer cereales y lavar la ropa en el río, no sé si me explico, un poco de tecnología tampoco vendría mal; dudo, estoy indeciso, no quiero expansión pero esto es internet. De ahí vienen un poco estos silencios.

martes, 27 de enero de 2015

Esto no es un programa de Calleja

Hoy quisiera contar una aventura que nos pasó este fin de semana, nada fuera de lo normal, cosas que pasan cuando no se conoce el medio...

...Cinco tíos digamos marineros salen de madrugada con la intención de pasar el día esquiando; tras poner los pies en la estación (245 Km después) comprueban que el estado de la nieve es perfecto, además, sol radiante, cielo totalmente despejado y viento nulo. Llegan a la hora de apertura, aparcan cerca de las taquillas y consiguen el forfait sin esperar una ya desesperante cola gracias a la pillería de uno de ellos, que buscó al principio de la misma a un tío con cara de tonto para ponerse justo delante, girar la cabeza hacia atrás, sonreirle astutamente, mirar de nuevo al frente, dar los buenos días al empleado de la taquilla y pedirle cinco pases de todo el día por favor.

Las primeras bajadas de la mañana sirvieron para enervar esos espíritus ya de por sí pendencieros, al mediodía bajaron por un fuera pistas hacia la cara este de la montaña que los alejaría del claro para adentrarlos en el bosque. El espesor de la nieve oscilaba entre cuarenta centímetros y un metro cuando la pendiente dejó de ir hacia abajo, la capa superficial estaba dura pero a poco que enterrabas la bota notabas como se hundía; el caminar se hizo pesado, a los quince minutos estaban desperdigados, fundidos y semiderrotados, mirándose unos a otros en la distancia a ver si alguno tenía alguna luz. Trescientos metros más arriba estaba la pista, la opción de volver por sus propios surcos les conduciría de nuevo a zona acotada pero prefirieron seguir adentrándose entre árboles hacia el este con idea de coger otra pendiente y remontar más abajo. Hora y media después encontraron un cortafuegos que les dió una idea de donde se encontraban; estaban exhaustos, machacados de caminar semienterrándose a cada tres pasos porque la base de los abetos no es una buena opción para pisar cuando está la nieve blanda, lo saben los serranos desde el origen de los tiempos.

Una colina de unos cien metros de longitud y un setenta por ciento de desnivel hacia arriba les impedía ver más allá, la otra idea era bordear la subida por una espesura paralela, los dos trazados minaban la moral: si escogian el camino corto, el de la rampa, se enfrentaban a un miura; si decidían seguir la ruta larga era más de lo mismo durante otra hora por lo menos. La idea de llamar a emergencias rondó por las cinco cabezas aunque nadie dijo nada, por eso sacaron fuerzas de donde no había, dos tiraron para un lado y los otros tres para otro.

Dejo de lado los momentos duros porque esto no es un programa de Calleja, si estoy escribiendo estas cuatro letras es porque llegamos a enlazar con las pistas.

jueves, 15 de enero de 2015

A la noche termino (superlativos)

Tengo un ejemplo muy cercano de lo que significa echar una mano, aprendo mucho a su lado, es como una cura de humildad, una licenciatura en compromiso que ya me gustaría ser mejor estudiante para sacarle partido como se merece. No sé como agradecerle su presencia, tener ese don congénito hace poca cosa lo que le pueda ofrecer a cambio, tal vez alegría y bienestar que falta le hace (creo).

sábado, 3 de enero de 2015

WestZouid

El monte Vaals es el punto más alto de toda Holanda, sus 321 m sobre el nivel del mar no dejan duda de como es la orografía y porqué se le conoce con el nombre de Países Bajos.

Es la segunda vez que vengo, la primera creo que fue en el 2009 y poco ha cambiado desde entonces, sigue teniendo el mismo encanto pero había olvidado lo llano y húmedo que es o la cantidad de plantaciones de tulipanes que hay a las afueras de los grandes núcleos.

Paso de hablar de lugares concretos, sitios que visitar y todo eso, esto no es una guía del viajero ni un blog de trotamundos, además, no aportaría nada nuevo sobre lo ya escrito por esta gente; soy más de comentar que lo que más me gusta es admirar la vida transcurrir, te aporta comprensión a la larga, sobre todo hacia los demás.

Mañana toca Bélgica, salida en el Intercity desde Amsterdam Centraal Station a primera hora de la mañana, parada en Amberes, parada en Gante, parada en Brujas y vuelta a la ciudad de la triple X rozando la madrugada. Por si a alguien le interesa ir, sale por sesenta euros el trayecto (ida y vuelta en segunda clase) si vas el fin de semana; utilizarlo los días laborales es como un quince por ciento más caro. Ojito con las transbordos que en algún caso hay que cambiar de andén y casi no hay tiempo.

viernes, 2 de enero de 2015

Olor a brujas y dos de oporto a tiro de los canales del Amstel

En media hora salimos, mira que no nos quede nada importante, ¿cogiste el dni?, ¿los móviles?, guarda los billetes en el bolsillo de atrás de la maleta así quedan a mano... ¿quieres un café?, ¿están las llaves en el coche?, apaga el ordenador.

Ya me río, pienso en idiomas, me imagino cientos de personas hablando cada cual en uno distinto, intentando comunicarme algo, y a mí de gilipollas, gesticulando y poniendo el acento de cada una de ellas pretendiendo que me entiendan. Es una pena no sacar tiempo para aprender otras lenguas si quieres salir un poco de casa, llegado el día me arrepiento de no poder llevar una conversación fluida con nadie a no ser que me hable como le hablarían a un sordo profundo. Ante estas carencias lingüísticas procuro imitar la fonética del nativo, camuflando con pronunciación el vacío de contenido; a veces funciona (pocas).

Bueno, lo voy a dejar aquí que salgo a dar una vuelta o je faire un tour según se mire.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Print Gao

Cuando acaba el año es constructivo hacer crítica de lo vivido, este año que termina no ha sido bueno para casi nadie, tampoco para mí. Escuchar más a los demás es una asignatura pendiente para el 2015, hay mucho que mejorar en ese aspecto y por eso es el objetivo de mis doce uvas de la suerte. Sí, ya sé que esto no es un pozo de los deseos pero no está mal como recordatorio, eso de que a buen entendedor pocas palabras bastan o ya no me llega o no me define. Nunca es tarde para darse cuenta.

Y aquí seguimos, metidos en faena, ya más de cinco años dándole a estas teclas, reciclando vivencias del color que yo lo veo, un cuadernillo de bolsillo con licencia de ninguna clase y finalidad terapéutica sin autorización médica. Dentro de una cajita virtual guardo un puñado de imágenes del 2014, están impresas en escala de grises y son instantáneas de escenas cotidianas de cosas que sucedieron, donde sus protagonistas ejemplifican allí lo que más admiro de ellos/as. Y me siento afortunado, pequeño y pringao al mismo tiempo.

martes, 16 de diciembre de 2014

Mediocridades

Para aparentar ser bueno en algo hacen falta años de dedicación y esfuerzo; ante la falta de talento natural no hay mejor fórmula si se quiere destacar en la vida: una dosis de saber estar en el lugar de la acción, dos partes y media de usurpación de logros, tres cuartos de ceguera entre congéneres, seis medidas de calumnia y un puñado de frases autocomplacientes bastan para lograr lo que se finge ser.

Vivir bajo este perfil no debe ser nada agradable, siempre en alerta constante como el soldado que defiende su territorio ante el bando enemigo, evitando cualquier conato de lucidez ajena, paleando desechos sobre parcela colindante así la mierda alcance a otros, iluminando lugares vacíos de contenido, continente y condimento... Hoy estoy un poco sensible con este tema, se nota que me tocaron la fibra.

En principio quería comentar otra historia que nada tiene que ver con lo anterior, Carolina -no es su nombre real- es una mujer de cincuenta y largos, perdió a todos sus seres queridos -exceptuando uno/a que no ve todo lo que quisiera- en un breve periodo de tiempo y desgraciadamente no logra superarlo. Afortunadamente trabaja, el resto del día -y la noche- la pasa en casa, acurrucada, llorando mientras deja pasar las horas recordando tiempos mejores, buscando una respuesta sin respuesta ante tal fatalidad o castigo divino, sumiéndose en una pena crónica que si hay alguien que no la merece es ella. Y aunque esto es territorio clandestino y los ánimos que se envíen no llegarán directamente a su destinatario espero y deseo para este año próximo un gran año para esta mujer, lo merece por buena persona y, a colación de los primeros párrafos, por tener talento y no demostrarlo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Friolidades

Hace cosa de un mes estaba mirando en unos almacenes una equipación de hacer deporte porque la más nueva que tengo está abierta por los dos costados y el gemelo izquierdo lo cual me impedía disfrutar esta temporada de invierno como debiera; casualmente encontré allí a un conocido que me ofreció una relación calidad-precio muy buena de su sponsor así que opté por esta vía y le encargué un traje al chaval. A día de hoy sigo esperando que llegue el envío, según él ya lo tendría la semana pasada. Menos mal que por recomendación de mi doña compré uno de oferta para salir del paso aunque fuese de verano, no sé de que forma soportaría el frío a día de hoy con mi antigua equipación descapotable. Moraleja: es mejor valerse por uno mismo a esperar algo de los demás pero si tienes a alguien a tu lado que te quiere bien escúchale siempre.

Las condiciones de estos últimos días son horribles: viento malo para el mar que hay, periodos altos y revoltijo, temperaturas bajas, lluvia, turno de tarde....y las mismas previsiones para la semana que viene :( . Entre tanto habrá que organizarse de otro modo y pensar en bricolear un poco en casa que falta le hace a la pobre: dos goteras, limpiar la caldera, falta de poda en el chiquiterreno, muro de ladrillo en trastero, aislamientos en las ventanas y puertas, barnizados y lacados sl, ... se me va de las manos esta falta de mantenimiento.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Palo de moro falafel

Seis días llevamos en casa mirando una escapada de cinco noches para después de fin de año. Hoy, ya con todo decidido y reservado (casi), me doy cuenta de la de horas que te puedes tirar mirando vuelos y conexiones, mapas de ciudades, ubicaciones de apartamentos, hoteles, lugares de interés y sobre todo precios de todo ello. Arrancarle diez euros diarios al destino navegando a muerte entre aguas de comparadores, agencias de bajo coste y ofertas de cada cual siempre en conflicto permanente con cada veinte que te enchufa la compañía aérea o el alojamiento por cada día que no te decides es tarea de agente de las finanzas, cada minuto cuenta y hay que saber parar el reloj a su debido tiempo.

A la noche, cuando vuelva del trabajo, pasaré a la segunda fase, tema 2, menos matemático si cabe que el primero pero igual de "alentador": como pegarte un viaje con streetview sin caer en la adicción.