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miércoles, 19 de noviembre de 2014

2014 y 1981 son números primos

Si es cierto eso de que nuestros hijos estarán por debajo del nivel de bienestar que alcanzamos nosotros entonces es falso todo lo que nos contaron e indica el nivel de nuestros dirigentes en materias de prevención, predicción y solución contra la crisis.

Tampoco hacen falta muchos libros para darse cuenta de la situación general. Un petardo como yo augura vente años para superar estos cuatro o cinco malos que llevamos porque no pueden convivir tecnología del 2014 con los salarios de 1981, que además del IPC y todas las subidas de 31 años de vida está el cambio de moneda de hace doce que redondeó el euro a 100 pesetas: el que cobraba 100.000 pasó a cobrar 600 -aunque de aquella por lo menos tenía trabajo- mientras el recaudador se adaptaba a la velocidad del rayo y subía los precios un 66% porque tenía orden directa de Bruselas. Y la bola de nieve se hizo tan grande que ahora no la para ni Dios.

Lo único bueno es que los niños volverán a jugar en la calle, agudizando así su ingenio con cuatro chapas y un balón, que igual les servirá el día de mañana para buscarse las castañas en un nuevo entorno laboral quizá más talentoso y motivado que el de nuestros días.