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viernes, 28 de octubre de 2011

Fantasías democráticas

- Buenos días, le llamamos del censo electoral, hemos recibido su notificación, desea usted realizar el voto mediante la opción telefónica, ¿no es así?.
- Sí.
- ¿Podría darnos los siguientes datos: nombre, dni, dirección de empadronamiento, estado civíl?
-  Sí, son estos: ...
- Correcto, en breve le pasaremos con una central informática, la conversación que usted mantenga a partir de ahora pasa a formar parte del voto en sí, actúa bajo el amparo de la ley, por lo tanto es personal y secreta. La base de datos recogerá su resultado y lo enviará a una aplicación que escrutina de manera anónima. Su opción política tiene la misma validez que el resto de sistemas utilizados por la ciudadanía. Gracias por la atención y aguarde un instante.
- De nada.
- Pirriburripiiiií.... Le habla la central informática del censo electoral. Por favor, indique su elección pulsando el número de la candidatura en su teléfono. Se presentan a las elecciones generales del estado español los siguientes partidos 1-..., 2- ..., ....repetimos: 1- ..., una vez comunique su resultado, espere, necesitamos corroborar la opción elegida. Le recordamos que en breve recibirá otra llamada de certificación, si tiene dudas pulse almohadilla.

A día de hoy nosecuánto por ciento de españoles tiene móvil, las compañías telefónicas están obligadas por ley a conocer los datos del titular del terminal. ¿No se podría utilizar esto para atraer a los votantes?, ¿no interesa que vote todo el mundo?, ¿es inviable?. Que acuda a las urnas sólo el sesenta por ciento de la ciudadanía con derecho a voto me parece poca cosa para elegir a quien tiene que representarnos a todos. Hay que buscar formas -imparciales- de arreglar esta avería.