Buscar

jueves, 2 de febrero de 2012

Refranero popular

Dichos como yo me lo guiso, yo me lo como o tanto va el cántaro a la fuente ... son útiles de toda la vida. Sirven de comodín para diagnosticar comportamientos sin tener que escurrirse el cerebro intentando definir lo que ya está definido.

Hay poco que decir al respecto, mejor callarse la boca, respirar hondo y levantarse para ir al trabajo cada mañana que ya me parece suficiente motivación a conservar. He cumplido mi promesa, vuelvo a la normalidad por llamarle de alguna forma. El lunes tengo cita con el traumatólogo para valorar mi lesión, y aunque ya he comentado en entradas anteriores lo contento que estoy con la Seguridad Social no está de más recordar lo mucho que he utilizado este servicio los últimos tres años. Sarna con gusto no pica.

Otra historia, quien bien te quiere te hará llorar reza otro refrán. También viene al pelo en un día como el de hoy.