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miércoles, 13 de octubre de 2010

Volvemos en cinco minutos

Ahora que ya dispongo de mayor información con respecto a lo comentado en ¿No pueden ayudarnos? (2 de Septiembre), me gustaría destacar el trabajo de los ingenieros encargados de construir el túnel para la extracción de los mineros, que han planificado y desarrollado el plan de rescate de forma que los que estaban allí dentro y allegados del exterior tuvieran la sensación de que volverían a verse. El resultado es hoy otro milagro más de la vida y los seres humanos. Desde una perspectiva optimista y constructiva del mundo, así en en general, sin entrar en clase de prácticas filosofía, merece la pena observar este tipo de historias para darse cuenta cómo la mayoría de nosotros somos tíos sensibles, concienciados con lo que ocurre alrededor -y extrarradios-, que se alegran cuando alguien la puede contar.

La tecnología hace que algunos retos se puedan conquistar sabiendo de antemano las probabilidades de éxito, fundamental en estos casos en los que se juegan la vida humildes trabajadores. Estas cosas unen más que cumbres internacionales previamente programadas, de igual manera que lo hacen el deporte, la música, la lectura, la red, ...

Los mineros, que ya se encuentran bajo la incidencia del sol, se tendrán que acostumbrar a la vida de famoso, más blandita que la de picar bajo tierra, más agradecida. Ojalá todos los finales en estos casos fueran así de felices.