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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Puede ser, no sé, es posible

Cuando pienso que pueda haber alguien leyendo alguna línea de lo que aquí humildemente se escribe es cuando reviso si falta alguna tilde, si hay signos de puntuación mal organizados o frases en tiempos verbales incorrectos. No es que controle demasiado de ortografía, no soy un figura, lo que sí intento es darle el ritmo de lectura que a mi me conviene porque la personalidad de uno mismo también es trasladable a la caligrafía o eso creo yo. Un tipo de letra, una firma, una manera de enunciar, de componer, de proyectar, ... es importante para mí al igual que lo es estar hablando cara a cara con una persona aseada o descubrir que la chica guapa que te gusta es también sencilla y natural, por hacer una comparación con las personas.

Si imagino que alguien pueda estar ahí detrás puedo también suponer que lo que busca al leer historias como ésta es entretenerlo/a, incluso que conozca algo nuevo, con una perspectiva diferente a la suya o quizá alguien con quien compartir pensamientos similares, un aliado/a.

Si pensara en quien pudiese estar ahí, pensaría también en sus gustos personales, haría lo posible por contentar a la audiencia, buscaría maneras de publicitarme e intentaría en el día a día superar lo que escribí ayer. Esto no es posible, lo siento, si no el blog no podría llamarse del color que yo lo veo ni sería independiente. Además, es la razón principal y casi la única que me motiva a hacerlo y, no nos vamos a engañar, tampoco doy más de sí como para intentarlo siquiera. Justificaciones aparte, estoy contento con el resultado de todo esto.

Hoy es mi último día de trabajo del año y, aunque estoy sin furgo, espero disfrutar de mis once días libres dándolo todo en todos los aspectos. Por lo de pronto me voy mañana a la nieve si alguno de mis colegas tiene libre y quiere ir a pegarse unas bajaditas.