Buscar
domingo, 1 de octubre de 2023
¿Bienestar animal?
lunes, 25 de septiembre de 2023
Several Transporter Platform
Galicia, tal día como hoy a las 6:35 am. Un taxi me recoge a las puertas de casa con destino aeropuerto; allí vía vuelo doméstico con aterrizaje en Madrid, nuevo taxi a estación de Atocha antes de subirme a un Ave dirección Zaragoza; coche de alquiler en Delicias para así desplazarme por la capital maña durante toda esta semana. Misma operativa que la semana pasada. Repito en ilusión y bocata de jamón serrano.
Tailandia, Enero de 2020, record personal en medios de transporte: avión (no lo pilotaba yo); bicicleta, moto y coche de alquiler; tren, barco, canoa, balsa neumática, tuc tuc (no me dejaron conducirlo), ...y algo más que me dejo en el camino (eso sí, me negué a montar elefantes, aunque allí, estos de promoción turística, son los que mejor viven). Do you remember?.
Un@ acaba acostumbrándose a este tipo de multidesplazamientos entre ciudades interconectadas por según que artilugio más convenga o disponga: mochililla en la espalda, ilusión de novato y ganas de conocer sobre todo, en muchas ocasiones sin rumbo fijo ni pasta suficiente pero siempre con objetivos. Mola.
Hoy me apetecía darle una entrada nueva a este blog, desempolvando así un cuaderno que llevaba mucho tiempo a resguardo de actualizaciones. Permaneciendo en stand-by, a modo hibernaje, me hace sentirme espectador, algo fundamental para no caer en la obligación de tener que escribir por el simple hecho de hacerlo, aunque hoy le podré echar la culpa a este buen rato en tren y los recuerdos que me trae. Gracias por la comprensión, tengan ustedes un bonito Lunes. Hasta la próxima!!!.
domingo, 12 de diciembre de 2021
Lógica y Ética
No es fácil hacerse mayor basándose en la estética. Si tienes la suerte de tener la genética de Jordi Hurtado se puede hacer más llevadero pero si toca la de Paquirrín mal me lo pones para estirar el físico y aparentar un chaval. Cuando salen las canas hay que darles recepción, se quedarán en la morada, las disfraces o no.
El deporte que practico -creo que aquí nunca dije cual- ha cambiado mucho con el paso de los años, supongo que como todos pero éste lo conozco un poco. Antes era de intuición, ahora es más de instagram por lo cual todo lo que ganaba antes por el primer in lo pierdo con lo segundo, y donde anteriormente disfrutaba de jornadas solitarias acabé actualizándome a concentraciones tipo Coachella. Tú te lo has buscado diría mi madre. Y sí, así es, hay que adaptarse al medio para seguir aquí, o eso o cortar por lo sano y perderlo todo, decisión que entiendo me teletransportaría a ser lo que dice el dni y por ahí sí que no paso.
sábado, 26 de junio de 2021
Heritage
Pienso en mi madre de camino al coche; no me he visto nunca en el papel de padre, siempre he pensado que vale más no forzar situaciones. Preferiría ser buen hijo.
jueves, 3 de junio de 2021
El buceador enmascarado
Hace ya ventipocos años que decidí formar parte de esta comunitaria tela de araña; así, a monte, contradiciendo cierta descarada ignorancia a un genuino y claro objetivo: vivir esta época digital detrás de la cortina. Afortunadamente a día de hoy pienso lo mismo.
Mentiría si dijese que ya intuía hasta donde llegarían las redes sociales; de aquella como mucho chateabas en el mIRC. En el 2001 pasé a disponer de internet a alta velocidad por cable -fiu, fiu- a 300 Kb (0,3 megas), primeros maratones dedicados a los píxeles: PSD, JPG, GIF o SWF eran coleguitas de escritorio. Felizmente a día de hoy lo siguen siendo.
Y aquí estamos, en el 2021, el año en el que nos dimos cuenta de cuántas cosas no eran imprescindibles. Sigo anonimeando por aquí, alejado de perfiles, aunque esto último me está costando un huevo.
viernes, 22 de enero de 2021
El concepto de Justicia como tema recurrente
Independientemente de la ideología de cada cual, admiro a la gente que escribe; así, a monte, a todo aquel -paso de utilizar connotaciones sobre igualdad de género que se me hace muy pesado- que intenta casar letras intentado expresar sus inquietudes. Si hay talento de por medio ya es la hostia.
Me considero un charlatán, catapultado por su afán de contar historias pero minusdotado para escribir sobre ellas, asumo mi rol con la misma dignidad con la que aporreo las teclas y quizá por ello lo sigo haciendo. Hoy va el tema sobre objetividades.
Aunque no soy autónomo ni nunca lo he sido imaginemos que contrato a alguien a quien le pago por desempeñar una tarea bajo una economía plana, con un horario definido al igual que las funciones a desempeñar, a medio brío, sin sobresaltos productivos ni cambios de última hora. Por encima de todo debe primar el bienestar del trabajador, para ello hay que quererlo y pagarle bien, si alguien falla que no sea por mi parte. Mi yo obrero así me lo exige.
Al cabo de cuatro años este trabajador por cuenta ajena me pide un aumento de sueldo por la calidad en sus funciones sumado al tiempo que lleva operativo desempeñándolas. Entiendo que no se da cuenta de cuanto lo cuido laboral y económicamente con respecto a la media, por eso flipo con su descontento. Respondo en negativo. Interiormente me hace dudar de mi concepto -tan acusado desde niño- de justicia.
Tiene que ser jodido ser jefe de una empresa si piensas como yo, a estos también los admiro.
sábado, 12 de diciembre de 2020
Debilidades
viernes, 11 de diciembre de 2020
Expoliadores de explanadas
martes, 1 de septiembre de 2020
El valor del silencio
Me pregunto qué pensará toda esta gente de mí, cómo me catalogan dentro de su escala de amistad, qué rango ocupo en sus valoraciones y si van acorde con las de uno. Me gustaría dar la talla. En silencio.
Deseo que te vaya genial, desde la grada, sin aspavientos, como un espectador neutral. Verte feliz es suficiente, aunque duela por dentro.
viernes, 1 de mayo de 2020
Tal vez o quizá
Como tengo la enorme fortuna de pertenecer a la minoría restante -vivo próximo al medio que necesito- aprovecharé estos días para coger forma. Ayer, a la hora del comunicado, nuestro grupo de chat -seis amigos, dos de nosotros con viabilidad- estaba calentito, el hombre no daba el dato que necesitábamos saber y nos extrañaba que nadie de los que allí estaban lo hubiese preguntado. Hoy nos quedó claro, no se permite el coche para llegar al lugar de recreo.
Lo que sí nos sorprendió fue que se hiciesen varias preguntas referentes al deporte que practicamos, no creíamos que fuese tan generalizado. Miedo me da este verano.
jueves, 30 de abril de 2020
Haciendo amigos
martes, 28 de abril de 2020
Memorias de provincias
Me desmarco del confinamiento -sólo como argumento- para recordarme gráficamente que tengo que dedicarle más tiempo a escuchar a los demás, me paro poco, hablo demasiado; si no lo escribo por algún lado poco caso le hago, me pueden las prisas y la lengua. Desde hace unos quince años tengo una abeja de plástico -cuando además llevaba metal era un llavero- con alas de silicona, rechoncha ella, medirá cinco o seis centímetros, debe ser de los chinos; está trichada por el abdomen con un palillo que la sujeta preso a una rendija de ventilación en la parte alta de la pantalla del pc, así parece que vuela; en la cabeza sobresale un botoncito que hace funcionar un pequeño led bucal. Me la regaló una ex-compañera (jubilada a día de hoy). Hace unos días que no la veo - a la abeja-, los mismos que hace que no me acordaba de ella. Para eso sirven los recuerdos.
sábado, 25 de abril de 2020
Mismas condiciones
A colación con el mensaje del presi, escuchando a los periodistas de los distintos diarios me sorprende lo bien que habla la gente en la tele, bueno, en la tele y en general, para que luego opinen de nuestra cultura media. Una de dos, o me estoy haciendo viejo cerebralmente hablando o es que la facilidad con que la información llega al ciudadano la hace atractiva y por ello convierte a un encofrador - con todos mis respetos- en erudito geopolítico. Ay, que bonito es internet, cuanta igualdad.
Hablando de igualdad, este mes actuaba cerca de donde vivo un conocido cantante y su banda, hace un par de meses mirábamos entradas en la red para ir al concierto. Decidimos no comprarlas no porque ya los hubiésemos visto en otras ocasiones sino porque el graderío se dividía en nosecuantos palcos, incrementando su precio por entrada a mayor cercanía -o visibilidad- con el escenario. En total, unas diez posibilidades, los precios rondaban entre los 45 y los 250 euros. Y ahora vienen las preguntas:
- ¿Estando en un país democrático y presumiendo ustedes de bandera democrática les parece esto predicar con el ejemplo?
- Entendiendo que estos precios por entrada con la nueva crisis económica que se avecina serán inviables, poco que decir con respecto a las futuras normas en los aforos, ¿tienen ustedes plan B?, ¿será este volver a tocar en las calles por la voluntad?, ¿habrá que replantear el asunto?
- Suponiendo que miren a la red, ¿entienden que operan en un medio de expansión altruista?.
Disculpen, disponen de la opción: incrustar publicidad. ¿Melodías y detergentes?, bonita combinación. Señores artistas de vida burguesa, al igual que nosotros en el súper, miren de llevar papel higiénico por si luego no queda.
jueves, 23 de abril de 2020
Lo que todavía puede esperar
Sinceramente que no lo echo demasiado en falta, añoro más otras cosas:
- Principalmente a la familia, como siempre los tengo ahí nunca me había planteado no poder contar con ellos. Sobre todo a mi madre, que vive sola, mujer espartana y abnegada por naturaleza, siempre afrontando todo con la mejor de las sonrisas, aunque supongo que interiormente no le resultará tan sencillo como aparenta.
- Sociabilizar. Tomar unas cañas con los colegas, decir te quiero primero para abrazar sin miedo después. Rozar, cruzarme con la gente sin tener que mantener los dos metros de distancia.
- Viajar, vagar sin rumbo, pasar fronteras, observar como la vida circula.
- Los veinte - diez- minutos de charla en la mesa del café, compartida con mis compañeros del trabajo, olvidándome de las barreras de seguridad protocolaria. Poder seguir viéndonos.
- El entorno; el bosque, las playas, la soledad premeditada, también el bullicio en la ciudad, las aglomeraciones, salir de casa los días de tormenta, la espuma marina acariciando mi cara, tragar agua iodada. Arrancar con los perros a pasear a donde nos dé la gana.
- Libertad y democracia. Intercambiar opiniones cara a cara, sin aplicaciones de por medio.
- Ir al cine, a un concierto, o a un festival de cualquier actividad de mis sobrinos. Que dejen de poner Resistiré en la radio.
jueves, 16 de abril de 2020
Con licencia de ninguna clase
Como no soy enfermero, ni transportista, ni empleado del sector primario, no repongo en el supermercado, tengo calificación lego en limpieza aséptica y poco entiendo de fabricación de materiales de necesidad me queda acogerme al sector del segundo plano, que aunque suena desilusionante leído así he logrado transformarlo en pura química: tres cuartas partes de mi tiempo en casa, mitad de mi horario laboral habitual, un cuarto de deporte y cero callejeo. Fórmula conformista que no pensé aceptar de tan buen agrado.
Como no me dan las horas para vivir aproveché para actualizar:
- Todo esto de los unos y los ceros.- Mantenimiento de páginas web en estado decadente, retoque gráfico, fotografías, ilustraciones, blog, ...total en horas, alrededor de cuarenta. Me quedarán otras cuarenta por delante.
- El mantenimiento de la casa.- Bricolajes varios. Más o menos 20 horas.
- El jardín.- Minúsculo terrenito pero que obliga a coger el sacho -aquí se le llama así a la azada de toda la vida- porque salen hierbajos por todos lados y estoy cuidando cuatro lechugas, un par de arbolitos y un trozo de campo a ras.... ¿seis horas?.
- La furgo.- No se me ocurrió otra idea que lijar y barnizar todo el interior trasero. Cuanto más lijaba el suelo, más necesitaba ser lijado. Horas invertidas, buff, veinticinco o quizá más.
Me salen un total de noventa horas una arriba o abajo, que si lo divido entre un mes que llevamos de confinamiento son tres horas diarias de tarea atrasada que necesitaba ser cubierta. Hoy me llegaron dos botes de pintura para azulejos que pedí por internet hace un par de días -éstos sí trabajan y rápido-, tengo lío para ocho horas más. Lo que comentaba, le estoy cogiendo el gusto.
A otra historia, ayer me enviaba mi padre un mensaje en el que me comentaba su opinión sobre todo este tema, y la verdad que me sorprendió no porque tuviese razón sino por la importancia del mismo: cuando salgamos de esta movida habrá que darles mayor valor a los que levantan el país de verdad todas las mañanas (los que nos cuidan en la enfermedad, los que nos dan de comer, los que construyen) y minusvalorar otras profesiones poco productivas como puede ser la política en tiempos de crisis. Da el tema para largo.
Volviendo al hilo del mantenimiento en la red de todo este batiburrillo de desastres en los que ando embarcado -hoy me apetece hablar, hace tanto que no lo hago aquí- desde la era prehistórica; no podía dejar a la deriva el proyecto con el que todo esto comenzó. La tecnología móvil me mató, envió el diseño de mis trabajos -la mayoría en Flash- al carajo. O aprovechaba esta hibernación o se acababa todo, es difícil mantener una página con algo de contenidos siendo uno solo y sin apoyo económico, no es una queja, es un orgullo. A lo que iba, empecé por buscar fotos entre los archivos que fuí guardando en el equipo, cientos, miles de imágenes de playas con olas, todas parecidas, en la mayoría además tenía que adivinar de que playa se trataba, un coñazo pero necesario. El resto de horas de diseño no las explico que es largo de contar, sólo quería decir que le tengo tanto cariño a esto de crear sobre algo en lo que creo que merece la pena lo invertido.
Por normativa de este blog no se incluye más publicidad sobre la misma, fotografías o información de otro tipo, opera bajo licencia de ninguna clase.
martes, 9 de enero de 2018
Estou feliz em lembrá-lo
Y mirándome teclear de nuevo, tiempo atrás sucedió la última vez, sigo viendo -y escuchando- a mi abuelo, metido en "su chiringuito", vestido de impecable uniforme bata de casa guatiné y cabeza incrustada en su inseparable Olivetti Lettera 35; aporreando letras con ritmo allegro, fines altruistas y corazón apasionado. Poco o nada nos diferencia, por ello pienso que no hay mejor mejor herencia que la genética.
Cierto es que me quedé con su máquina. Cuando él falleció -abuelo te echo de menos- y hubo reparto de bienes había dos objetos que deseaba conservar en su memoria: ese querido teclado y el reloj de péndulo de la pared del salón, para mí fundamentales en su día a día, aceptando así los demás -mujer incluida- que los ruidos de estos cachivaches eran quienes primaban en casa, por encima de las partidas de cartas, las comidas en familia o los pájaros de su vecino Dopico.
Por eso sigo aquí, como pequeña prolongación de su legado, dando sentido -o todo lo contrario- a todas aquellas discusiones que mantenía con mi abuela sobre el porqué de escribir sin beneficio -según ella- alguno.
miércoles, 20 de abril de 2016
El acelerador de partículas
Preguntas de examen:
- ¿Es reprochable la actitud de la profesora?
- Suponiendo que Carlitos estaba intentando encestar bolitas de papel en la papelera en plena explicación, ¿está justificado el castigo?
- Las palabras mal sonantes corrompen la normal educación del niño o por el contrario actúan de revulsivo, teorías al respecto
- Ausencia/abuso de autoridad. Define termino medio
- Relación padres/profesores/alumnos. Porcentajes de responsabilidad en cada caso, desarrolla tu respuesta
sábado, 30 de enero de 2016
miércoles, 30 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
El estanque del gigante pascual
martes, 1 de diciembre de 2015
Como una peli de vaqueradas
Aunque no haya rastro del señor Wayne, todavía conservamos parte de esa cultura americana. En mi casa celebramos Halloween y el Black Friday como si no hubiese mañana, la primera por la juerga, la segunda por la ropa, es un buen día para comprar a menor precio y dentro de campaña -esta frase es más de mi parienta-. Así vivimos nosotros, abonados a la importación yanqui en cuanto nos conviene, que para eso andamos finos, no nos perdemos una. Como éstos ejemplos, cincuenta mil.
Es curioso, por aspecto soy más indio que vaquero, más muyahidín que Navy, más Bob Marley que Johnny Cash. Incluso más tipo podemos que ciudadanos. Me alegro de ello, esa libertad en mi modo de pensar es la que no quiero perder a manos del fanatismo. Nada es más importante que vivir y dejar vivir. Incluso perdiendo.
lunes, 30 de noviembre de 2015
Con permiso del chef
Este fin de semana y el anterior fuimos a gastar los cuartos a un par -tres- de estos locales. Sensaciones positivas: sabores atractivos y diferentes, atención cuidada, esmerada puesta a punto en cada plato; en negativo: precios desorbitados, cantidades insignificantes por ración -tienes que comer tres por persona mínimo- y, aunque en el paladar queda retrogusto de lo comido, a las dos horas le estábamos metiendo al cuerpo chocolate con churros en cantidades industriales. Merece la pena, todavía no lo sé, creo que tendré que volver a alguno de estos sitios para corroborar la opinión. Por lo de pronto, a la corta, caeré por algún mesón de tortillas, embutido y pimientos de padrón. Si están gorditos los que mandan, mejor.
martes, 20 de octubre de 2015
Millenovecento
martes, 29 de septiembre de 2015
Algoritmo de nada es siempre cero
Tomar un café con los compañeros también sirve de mucho para esto del culto al seso, hablábamos de las herramientas en Wikipedia, en concreto sobre la edición, publicar archivos, corrección y esas cosas...cuando me preguntaron si alguna vez publiqué algo allí, ante mi respuesta afirmativa, uno de ellos, el menos interesado, abandonó su letargo, levantó la vista de los cacahuetes, sonrió, y con gesto escéptico comentó: ¿sobre qué?...cuanta razón tiene.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Capitulo 569, versículo 1
Miro la webcam y me convence para ir a deportear un rato, las condiciones son buenas asi que no voy a esperar más: Suroeste flojo, 2,2 m y mar del norte, veinticinco años haciendo esto prácticamente a diario sin tener nunca sensación de hastío, ya me parece un motivo importante para merecer la pena haber nacido.
Entre tareas de bricolage ando metido -raro sería-: segundo intento -y definitivo- de camperización de la furgo, los reparcheos para mis bártulos de hacer deporte, la casa -necesitada- de mamá, el piso familiar -reconvertido- de la parienta, la nuestra, la del veraneo, la de la mochila azul, ...demasiadas batallas para un gladiador chiquitito.
Esta semana toca turno de tarde en el trabajo así que las mañanas vuelan y hay que aprovecharlas. Me resulta difícil encontrar hueco para el blog :(
miércoles, 3 de junio de 2015
Desventuras del espadachín de Tralorchete
El que aquí golpea las teclas peca de escéptico desde que recuerda; al igual que ese otro dicho de si no lo veo, no lo creo trato de comprobar in situ lo que me insinúan con adornadas palabras; desconfío de las hazañas fabulosas, rumores indiscretos, consejos impersonales o ideologías máximas, soy más de sencilleces.
Entre tanto me dedico a vivir haciendo lo que me da la gana, con visión a largo plazo, por si me queda tiempo por delante, nunca se sabe, lo que mañana será pasado quiero cuidarlo hoy que no somos más que lo que fuimos antes. Las consecuencias de todo ello ya las pagaré yo, prefiero eso a abrazar farolas.
martes, 2 de junio de 2015
Entre semejantes
Bueno, dejando la filosofía barata sólo para el primer párrafo quería comentar algo sobre un par de entrevistas que vi por la tele anteayer, los dos personajes -públicos- que protagonizaron el programa destacaban sobre todo por la sencillez y cercanía en sus palabras o la sensación de estar viendo a una persona normal dentro de otra también normal. Cuando sin grandes alardes, giros retóricos o grandilocuentes frases, gente tan importante pone sus cartas sobre la mesa enseñando lo que tienen sin temor a ser descubiertos es como mínimo admirable. Esa cualidad, aunque forjada, viene de serie y ahí, en la cancha, es donde se demuestran los valores. Dando ejemplo. Gracias a los dos por ser así, se os ve venir.
martes, 26 de mayo de 2015
Una anécdota que publicar
Las distancias en Costa Rica no son lo que parecen, las autovías, por poner un ejemplo, en muchos de sus tramos se convierten en carreteras de un solo carril para cada sentido, y más de la mitad de los vehículos que circulan por el país son mastodónticos camiones o autobuses, de herencia norteamericana por cierto. Haciendo una sencilla regla de tres nos da una idea de como es el estado de las carreteras nacionales, locales y comarcales, o del tiempo necesario para recorrer la distancia entre x e y. Esta misma regla sirve también para las señales indicativas de rutas y carreteras, supongo que los oriundos saben siempre a donde ir y no las necesitan. Para los guiris, entre los que me incluyo, están los gps (Global Positioning System) o la opción pps-atc (Perdidos Por la Selva-A Tomar por Culo). Elegimos la primera, más segura aunque previsible.
Después de diez días recorriendo el país te haces una idea del tiempo que lleva manejar -muy usado aquí- cada embotellada milla, así que calculamos que los ciento cincuenta kilómetros nos llevarían a lo mucho tres horas, por lo tanto sobre las quince treinta, como muy tarde, estaríamos en el aeropuerto, facturando así dentro de los obligatorios noventa minutos antes. Aún paramos a comprar unos chicharrones -no los habíamos probado en todo el viaje- en un puesto de camino y a ver los cocodrilos desde un puente en las cercanías de Playa Hermosa. Entrábamos en tiempo.
Dos de la tarde, sesenta kilómetros al aeropuerto, en la autovía un letrero luminoso indica accidente a la altura de Cerro Negro, ocho kilómetros más adelante; nos miramos esperando no fuera en esta dirección. Por suerte, un par de kilómetros antes llegamos a un peaje donde le explicamos al hombre de la cabina nuestro destino y si el accidente era en esa dirección. Nos explica que el accidente es a la altura de Cerro Negro y que no cojamos ese desvío....justo delante bifurca la autovía, un cartel pone Alajuela y el otro Cerro Negro. Yo no sé si me expliqué mal porque no puedo entender que entre dos personas que hablan español no logren entenderse para una simple indicación. Cogimos a la izquierda, Alajuela, el que nos marcaba el gps. A los quinientos metros de incorporarnos a esta nueva autopista vemos en el horizonte el atasco, los coches empiezan a frenar y llegado el momento nos paramos. Asustados, nos damos cuenta que el accidente es ahí delante; me bajo del coche y le pregunto a un camionero que se bajó a la vez:
- Pero... ¿es aquí el accidente?...
- Sí amigo, volcó un camión arrollando a otros seis vehículos; han saltado coches por encima de la mediana e invadieron el sentido contrario también....hay para largo
- Miro el reloj, catorce dieciocho, hora y cuarto para la facturación, no llegamos. Tenemos que coger un avión, ¿hay otra alternativa?.
- Sí pero ya se la han dejado atrás, tendrían que haber cogido el desvío Cerro Negro y tomar la nacional.
Estábamos encallados entre trailers y la única vía libre era el arcén del lado contrario. Después de mucho convencer a los conductores para que maniobraran delante-atrás sus camiones, hacer el hueco suficiente entre ellos, girar el sentido y escapar así por la cuneta entre saludos y agradecimientos, logramos enlazar con la nacional, la cual estaba atascada hasta las entrañas. Las tres menos veinte de la tarde con cuarenta y pico kilómetros de caravana por delante....
A las cuatro la dejé en el aeropuerto con las maletas de facturar -a mi nombre-, los pasaportes y todo lo necesario para ir haciendo los trámites -aunque creía que ya no nos dejarían volar-, mientras tendría que ir a echar gasoil para devolver el coche lleno -a tres km de allí- y que el espabilao del chófer -a la ida tardó treinta minutos en ir a recogernos- estuviese en la oficina de aquella para llevarme de vuelta.
Cuando entré en el aeropuerto -diéciseis treinta, aproximadamente a veintiocho kilómetros por hora- ya me esperaban seis personas, que a su vez rodeaban a mi chica, con preguntas del tipo dónde ha estado estos días, qué ha comido hoy, si había dormido o de cual accidente me habla -a ella ya se las habían hecho-. Hasta me pincharon la funda de la tablet con una navaja a ver si escondía algo. ¿Creían que éramos muleros o qué?....Señores -imaginando su respuesta-, con esas historias que nos cuentan, ¿qué opinarían ustedes?.....
....Al entrar por el umbral de la pasarela que une el aeropuerto con el avión, ya después de pasar también los rutinarios controles de aduanas, quedaban dos de los policías -vestidos de paisano, aspecto Sonny Croquett y Ricardo Tubbs, con mano derecha en el bolsillo de una pernera y la otra pierna apoyada a un bordillo- mirándonos fijamente y dudando todavía de nuestra historia. Buenas tardes, les dijimos sonrientes mientras cruzábamos.
PD.- Ah, se me olvidaba, si llega a ser por la supervisora de la compañía aérea ya nos quedábamos allí; y eso que era de nuestra tierra la colega...Mmmm.
miércoles, 20 de mayo de 2015
La más terrenal de las estrellas
Cuentan las malas lenguas que mañana Xavi Hernández anunciará su adiós como jugador de élite. Para todos aquellos que hemos seguido su carrera desde que empezó -en un principio sólo por su talento-, quedará a partir de ahora un hueco sin cubrir en el campo y un motivo menos para ver fútbol. Palabras tan bonitas como solidaridad, creatividad, asociación, liderazgo o unión dejarán de existir dentro del real diccionario balompédico catalán-español-mundial. Un desastre para el medio (en todos los sentidos).
Del color que yo lo veo merece la pena recordar en un futuro a este tipo de deportistas porque hacen buenos a los demás, ejemplifican una postura en la vida, valor fundamental entre los chavales que crecen reflejándose en ellos y, algo poco dado en esta sociedad, son humildes de verdad.
La cabeza mejor amueblada del fútbol nos deja definitivamente para adentrarse en otra cultura a seguir sentando cátedra; parece creer (Xavi o el entorno) que ya no está para las grandes ligas. Conmigo jugaría siempre, incluso con tacatá; ya se encargaría él de que corrieran el balón y los demás.
Atentamente, un admirador
martes, 19 de mayo de 2015
No es lo que parece
Tener trabajo, digamos estable -hasta el momento-, ayuda mucho a la hora de planificar una vida, por eso parto de la base de que soy un privilegiado al poder administrar las cosas que hago: hay esta pasta cada mes, la gobierno como me sale de los huevos.
Entiendo muy bien como funciona el bien material, trazo todos los días la línea a seguir para no perseguir imposibles, sé a donde puedo llegar, cuales son mis retos y capacidades, por lo tanto valoro mucho cuanto cuesta conseguirlo e intento no malgastarlo. Pero sí, respondiendo al primer párrafo, prefiero quitarle hierro a esto del dinero, lo otro significaría una falta de confianza que no me va. Y siempre confío.