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viernes, 27 de octubre de 2023

Carta a mis vecinos

 Hola familia, sé que me falta tiempo para expresar todo lo que os debo. Me gustaría poder recuperar aquello que ya no podremos compartir, desgraciadamente no estaréis aquí para lo que necesite, siempre atentos conmigo, disponibles y serviciales. ¿Te acuerdas cuando me trajeron aquellas vigas de madera que el camión dejó a doscientos metros de casa y que pesaban quinientos kilos?, tú de aquella no me conocías pero dudaste cero segundos en ofrecerme el Pascualín para carretar lo que hiciese falta, un venidero como yo agradecido por la hospitalidad que me demostraste no sabía como compensar ese trato servicial; o tu mujer, querida vecina, siempre regalándome huevos, patatas, naranjas, verduras,... todo de vuestra propia cosecha que sabía mil millones de veces mejor que cualquier pieza del súper. Sé cuanto me apreciabais, y aunque yo nunca os di nada a cambio, tampoco lo esperasteis, amor incondicional por vuestra parte.

Hoy es un dia triste, Lolo ya no está y tú nos has dejado sin poder despedirnos antes. Hace días vi salir la ambulancia de tu casa y ni siquiera se me ocurrió preguntarle a tus hijas que pasaba, confiado en que fuese una subida de tensión o cualquier otro achaquillo de la edad. Por el contrario, ellas si vinieron a la mía, para explicarme la situación una vez supieron que no había esperanza de recuperación. Lo recordaré toda la vida al igual que os tendré presentes en el día a día.

Vuestro vecino, que os querrá siempre

lunes, 23 de octubre de 2023

Oleada

 Se pasa varias horas al día batallando, en primera línea del frente, cual valiente soldado caído a manos del enemigo por acatar descabelladas órdenes infringidas bajo el yugo de incapacitados mandos. Nada original, ni siquiera en esta mal repartida era de tecnología digital, inteligencia artificial y transmisiones bajo el amparo de unos y ceros, que a su vez comparte etapa con enfervorizados imanes dedicados a instruir a sus testosterados fieles en los más graves delitos contra la emancipación de la mujer, no vaya a ser que vuelen solas. Mejor soltarle una ostia a tiempo para así cortarle las alas antes que lamentar que piensen por sí mismas y contagien al resto del género.

lunes, 16 de octubre de 2023

Perros y Gatos

 Como en casi todos los ámbitos de la vida parece ser que necesitamos rivalizar para tomar posesión de algo, defender nuestros derechos u obtener una victoria ante contrincantes de diversa índole: unas veces lo hacemos con respeto, otras muchas caiga quien caiga en el intento. En estos tiempos que corren, donde las diferencias entre pueblos cada vez son más extremas, resulta una quimera pensar que se pueda conseguir un acuerdo amistoso entre partes. Nuestros líderes ya se ocupan de acentuar nuestras diferencias.

Volviendo a las diferencias, en un mundo digitalizado de manera desigual es imposible acercar posturas. En Irán serás latigado si demuestras afecto al género opuesto, en Ucrania pasean tanques y mimetas como en la guerra de Vietnam años 70; Siria, Sudán del Sur, Corea del Norte, Somalia o Afganistán viven entre escombros, balas y tiranos pseudocultivados en el arte de confundir y difundir a partes iguales, jactándose de enfilar a sus ciudadanos hacia la vía correcta de una ideología sostenida con pinzas. En Cuba o Venezuela no se te ocurra decir basta ya. Desgraciadamente toda opinión contraria te conduce al castigo más beligerante, como para echarle huevos al asunto si decidieses remar contra corriente.

Mientras existan todas estas desigualdades en el mundo, sobre todo a nivel informativo, será difícil tratar todo ello de manera amistosa, tanto a nivel ciudadano como político. Por estas tierras omiten -y prohiben- palabras de base democrática tales como tolerancia, transigencia, respeto, libertad, ... y así es imposible llegar a un acuerdo con nada ni con nadie. ¿Dónde se enciende la luz?

Los países aliados (entre los que se encuentra España) decidieron bajo el auspicio de la ONU crear un estado judío que arraigase a sus habitantes a un pueblo, arrebatando terrenos que tarde o temprano serían "vengados" por los descendientes de sus antiguos moradores. Evidentemente a nivel gubernamental sabemos de que lado están pero afortunadamente los ciudadanos podemos tener una opinión contraria y defender los derechos a modo oposición sin sufrir consecuencias por ello, aquí si está permitido como lo debería estar en todo lugar habitable, pero así, esta castaña de mundo resulta ser mucho más manejable para sus temerosos dirigentes. Por cierto, no me cabe en la cabeza que te puedan dar latigazos por demostrar afecto público entre hombres y mujeres,  si los pillan echando un polvo clandestino, ¿cuánta pena les caerá?


domingo, 1 de octubre de 2023

¿Bienestar animal?

Voy a intentar resumir brevemente como es un día en mi vida y de qué manera afecta a ello la nueva ley de protección animal aprobada este 29 de Septiembre.

Salgo del trabajo al mediodía, estoy deseando llegar a casa para coger a los chuchos y pirarnos para la playa, yo a practicar mi deporte favorito y ellos a pasar ese tiempo conmigo porque ya son años disfrutando juntos de ese momento diario y no hay nada que les guste más. Hasta hace aproximadamente cinco años (al igual que mis anteriores mascotas) bajaban conmigo hasta la orilla y ahí se quedaban jugando, esperando a que yo saliese, sin preocuparse demasiado si esto ocurría más tarde o temprano. Nunca llevaban collar, no soy amigo de ellos, mis perros son animales equilibrados y creo que no lo necesitan. Hasta ese día.

Les encanta el mar, se bañan habitualmente (esquivando a la autoridad que parece ser que a mucha gente les molesta que anden sueltos por la playa como si estas no existiesen mucho antes que los seres humanos y sus estúpidas reglas). Pues lo dicho, desde hace cinco años no pueden hacerlo a cara descubierta, a no ser que los esconda, o los disfrace de personas y los entrene para que caminen como nuestros semejantes (aunque a un servidor no se le asemejen en nada estos intolerantes seres humanos).

Alternativa B, como mis peludos colegas no pueden bajar a la playa por orden ministerial, pero están deseándolo desde que llego a recogerlos, pues los llevo en el coche (con transportín homologado de ciento y pico pavos no vaya a ser que me multen por llevarlos sueltos en la furgo) y después paseamos un rato antes de meterme en el mar; la alternativa del último lustro era subirlos al coche con su tupper de agüita, las ventanillas a medio abrir para que entre la corriente y la furgo aislada con chapas de poliuretano aislante del frío y del calor porque ante todo quiero a mis perros como a mi propia vida y me daría un parraque si les pasase algo. Pues ahora tampoco puedo hacerlo.

Solución: Mis perros se quedan en casa, llorando, porque quieren vivir las aventuras que vive su dueño como hicieron hasta ahora. Y sí, parece ser que l@s iluminad@s que crearon esta aplaudida ley también quieren a los animales (encerrados en sus casas).

lunes, 25 de septiembre de 2023

Several Transporter Platform

 Galicia, tal día como hoy a las 6:35 am. Un taxi me recoge a las puertas de casa con destino aeropuerto; allí vía vuelo doméstico con aterrizaje en Madrid, nuevo taxi a estación de Atocha antes de subirme a un Ave dirección Zaragoza; coche de alquiler en Delicias para así desplazarme por la capital maña durante toda esta semana. Misma operativa que la semana pasada. Repito en ilusión y bocata de jamón serrano.

Tailandia, Enero de 2020, record personal en medios de transporte: avión (no lo pilotaba yo); bicicleta, moto y coche de alquiler; tren, barco, canoa, balsa neumática, tuc tuc (no me dejaron conducirlo), ...y algo más que me dejo en el camino (eso sí, me negué a montar elefantes, aunque allí, estos de promoción turística, son los que mejor viven). Do you remember?.

Un@ acaba acostumbrándose a este tipo de multidesplazamientos entre ciudades interconectadas por según que artilugio más convenga o disponga: mochililla en la espalda, ilusión de novato y ganas de conocer sobre todo, en muchas ocasiones sin rumbo fijo ni pasta suficiente pero siempre con objetivos. Mola.

Hoy me apetecía darle una entrada nueva a este blog, desempolvando así un cuaderno que llevaba mucho tiempo a resguardo de actualizaciones. Permaneciendo en stand-by, a modo hibernaje, me hace sentirme espectador, algo fundamental para no caer en la obligación de tener que escribir por el simple hecho de hacerlo, aunque hoy le podré echar la culpa a este buen rato en tren y los recuerdos que me trae. Gracias por la comprensión, tengan ustedes un bonito Lunes. Hasta la próxima!!!.

domingo, 12 de diciembre de 2021

Lógica y Ética

No es fácil hacerse mayor basándose en la estética. Si tienes la suerte de tener la genética de Jordi Hurtado se puede hacer más llevadero pero si toca la de Paquirrín mal me lo pones para estirar el físico y aparentar un chaval. Cuando salen las canas hay que darles recepción, se quedarán en la morada, las disfraces o no.

El deporte que practico -creo que aquí nunca dije cual- ha cambiado mucho con el paso de los años, supongo que como todos pero éste lo conozco un poco. Antes era de intuición, ahora es más de instagram por lo cual todo lo que ganaba antes por el primer in lo pierdo con lo segundo, y donde anteriormente disfrutaba de jornadas solitarias acabé actualizándome a concentraciones tipo Coachella. Tú te lo has buscado diría mi madre. Y sí, así es, hay que adaptarse al medio para seguir aquí, o eso o cortar por lo sano y perderlo todo, decisión que entiendo me teletransportaría a ser lo que dice el dni y por ahí sí que no paso.

sábado, 26 de junio de 2021

Heritage

 Mis hijos salieron perro flauta como yo -la mujer me mira poniendo ojos de sapo- andan a su bola haciendo lo que les mola; llegaron dos, pareja, son como jabalís -si le digo Mowglis no lo pilla- muy rústicos. Miento. Flipa, calla. Sonrío. 
No tengo hijos señora, sólo dos perros, no me atrevi a más. Me alegro de verla, hace tantos años de la última vez....

Pienso en mi madre de camino al coche; no me he visto nunca en el papel de padre, siempre he pensado que vale más no forzar situaciones. Preferiría ser buen hijo.


jueves, 3 de junio de 2021

El buceador enmascarado

Hace ya ventipocos años que decidí formar parte de esta comunitaria tela de araña; así, a monte, contradiciendo cierta descarada ignorancia a un genuino y claro objetivo: vivir esta época digital detrás de la cortina. Afortunadamente a día de hoy pienso lo mismo.

Mentiría si dijese que ya intuía hasta donde llegarían las redes sociales; de aquella como mucho chateabas en el mIRC. En el 2001 pasé a disponer de internet a alta velocidad por cable -fiu, fiu- a 300 Kb (0,3 megas),  primeros maratones dedicados a los píxeles: PSD, JPG, GIF o SWF eran coleguitas de escritorio. Felizmente a día de hoy lo siguen siendo.

Y aquí estamos, en el 2021, el año en el que nos dimos cuenta de cuántas cosas no eran imprescindibles. Sigo anonimeando por aquí, alejado de perfiles, aunque esto último me está costando un huevo.


viernes, 22 de enero de 2021

El concepto de Justicia como tema recurrente

 Independientemente de la ideología de cada cual, admiro a la gente que escribe; así, a monte, a todo aquel -paso de utilizar connotaciones sobre igualdad de género que se me hace muy pesado- que intenta casar letras intentado expresar sus inquietudes. Si hay talento de por medio ya es la hostia.

Me considero un charlatán, catapultado por su afán de contar historias pero minusdotado para escribir sobre ellas, asumo mi rol con la misma dignidad con la que aporreo las teclas y quizá por ello lo sigo haciendo. Hoy va el tema sobre objetividades.

Aunque no soy autónomo ni nunca lo he sido imaginemos que contrato a alguien a quien le pago por desempeñar una tarea bajo una economía plana, con un horario definido al igual que las funciones a desempeñar, a medio brío, sin sobresaltos productivos ni cambios de última hora. Por encima de todo debe primar el bienestar del trabajador, para ello hay que quererlo y pagarle bien, si alguien falla que no sea por mi parte. Mi yo obrero así me lo exige.

Al cabo de cuatro años este trabajador por cuenta ajena me pide un aumento de sueldo por la calidad en sus funciones sumado al tiempo que lleva operativo desempeñándolas. Entiendo que no se da cuenta de cuanto lo cuido laboral y económicamente con respecto a la media, por eso flipo con su descontento. Respondo en negativo. Interiormente me hace dudar de mi concepto -tan acusado desde niño- de justicia.

Tiene que ser jodido ser jefe de una empresa si piensas como yo, a estos también los admiro.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Debilidades

Sonando de fondo Fall to Pieces de Velvet Revolver me llega al oído la magnífica voz de Scott Weiland y a la memoria su ajetreada vida de estrella -para mí y supongo que para muchos/as- del rock.

Muchas de las bandas que horneaban cds en el reproductor de mi coche día tras día mientras buscaba la mejor opción para hacer deporte han sufrido la trágica muerte de su vocalista. Casualidades aparte, estos irreparables hechos sobresalen entre mis curiosidades de búsquedas en la red. Cotilleos del que reniega de ellos.

Un servidor, que siempre quiso ser cantante pero sabe que nació con una voz de connotaciones acusablemente negativas musicalmente hablando, admira y envidia a partes iguales tan excepcional don, tal desembocada existencia.


viernes, 11 de diciembre de 2020

Expoliadores de explanadas

Miraba hacia atrás cuando le ví, caminaba vigilante -y descalzo- a través de un sendero extremadamente tupido, poco accesible, cuidándose más en parecer un nativo amazonense guiando a Francisco de Orellana a la búsqueda del inexpugnable tesoro indígena que lo que era en realidad, un fantasma. A su espalda, un pardillo.

- Sígueme por favor -ahora me recordaba a Sméagol-, está justo detrás del carballo. Falta nada.

Observando la cara de expectación del cliente ya le mereció la pena pagarle los 45€/hora de excepcional clase privada, hay que engalanar el exclusivo producto aunque éste sean gamusinos de un falso bosque primitivo. Hay que valer para ello.


martes, 1 de septiembre de 2020

El valor del silencio

Tengo amigos para siempre, también para nunca, otros por obligación e intrusión, amiguetes, conocidos o en proyecto de, coleguitas de dos días, bajo tres copas, con cuatro patas o del quinto infierno. Es lo que tiene andar por todos los curros como decía mi jefe y encima eres de saludar.

Me pregunto qué pensará toda esta gente de mí, cómo me catalogan dentro de su escala de amistad, qué rango ocupo en sus valoraciones y si van acorde con las de uno. Me gustaría dar la talla. En silencio.

Deseo que te vaya genial, desde la grada, sin aspavientos, como un espectador neutral. Verte feliz es suficiente, aunque duela por dentro.


viernes, 1 de mayo de 2020

Tal vez o quizá

Aunque durante la comparecencia del Ministro de Sanidad no quedó muy claro, parece ser que está prohibido desplazarse en vehículo a practicar deporte aún siendo dentro de tu municipio. Para la mayoría de aquellos/as que entrenen de manera individual pero en un entorno concreto todavía es pronto.

Como tengo la enorme fortuna de pertenecer a la minoría restante -vivo próximo al medio que necesito- aprovecharé estos días para coger forma. Ayer, a la hora del comunicado, nuestro grupo de chat -seis amigos, dos de nosotros con viabilidad- estaba calentito, el hombre no daba el dato que necesitábamos saber y nos extrañaba que nadie de los que allí estaban lo hubiese preguntado. Hoy nos quedó claro, no se permite el coche para llegar al lugar de recreo.

Lo que sí nos sorprendió fue que se hiciesen varias preguntas referentes al deporte que practicamos, no creíamos que fuese tan generalizado. Miedo me da este verano.

jueves, 30 de abril de 2020

Haciendo amigos

Me gustaría pensar que toda esa gente que se dedica a dar charlas de motivación, gurús de la autoestima, coachings, .. están dando clases gratuitas en sus canales de información sin un continuará que incite a pasar por caja cuando todo esto termine. De los pitonisos creo que ya he hablado en alguna ocasión.

De naturaleza escéptica, del color que yo lo veo, blog egocéntrico donde los haya según se mire, poco cree en la psicología generalizada. Dicho así suena técnico pero mi planteamiento es de andar por casa, aún así me gustaría compartirlo.

Sentirse bien con uno mismo y los demás depende sobre todo de tu salud y la de los que quieres. Si te encuentras realmente mal físicamente tienes que ser un fenómeno psicológicamente para sacar la mejor de tus sonrisas, esa gente, si quisiera dar consejos, lo harían gratis. Los demás mortales estaríamos jodidos sin ganas de que nos motive nadie.
Lo de levantarte siempre alegre y positivo va más con las ganas que tengas de vivir ese día que con lo que estudies el día anterior; dar lo que puedas de tí es una idea, también en el sentido de regalar o provocar bienestar allí donde estés. Todo esto hay que entrenarlo a largo plazo, hay que esforzarse, no vale un máster. Es una tarea individual, como las dietas.
Tener suerte, que no te toque eso de estar en el sitio equivocado, en el momento equivocado. El azar, estar aliado con las estrellas.
Ser valiente, muchas veces contracorriente pero con la seguridad de que si estamos equivocados aceptaremos la derrota. Se gana en otras cosas.
Tener miedo, sentir, querer, odiar, sufrir, mentir, cagar, ... lo hacemos todos, incluso los guapos y listos del instagram.

Quisiera pedir un deseo, que estos señores que se dedican al mantenimiento del cerebro de los demás aprovechen el confinamiento para reflexionar sobre su profesión. Operan el órgano más delicado.



P.D.-Iba a escribir esta entrada sin establecer diferencias de género, en plan uno/a pero me parecía un coñazo a medida iba tecleando. Este pascualín que aquí firma es un chico :o

martes, 28 de abril de 2020

Memorias de provincias

Aquellos/as que hayan estado en Hyde Park conocerán la Speaker's Corner, lugar frecuentado por los propios londinenses para decir lo que les salga del bolo. Aprovechando que ahí -sólo ahí- los "bobbies" pasan de ellos un huevo, los citizens despotrican y sueltan adrenalina, que a falta de Magaluf toda alternativa sirve. Si lo extrapolas a nuestro país, en ese plan estaremos en unos días, nos habilitarán un rinconcito, este para algo más noble como pueda ser el deporte, así que deberíamos ser responsables y acatar las normas a la hora de entrenar. Que yo sepa en Italia lo han desmantelado por rebrote.

Me desmarco del confinamiento -sólo como argumento- para recordarme gráficamente que tengo que dedicarle más tiempo a escuchar a los demás, me paro poco, hablo demasiado; si no lo escribo por algún lado poco caso le hago, me pueden las prisas y la lengua. Desde hace unos quince años tengo una abeja de plástico -cuando además llevaba metal era un llavero- con alas de silicona, rechoncha ella, medirá cinco o seis centímetros, debe ser de los chinos; está trichada por el abdomen con un palillo que la sujeta preso a una rendija de ventilación en la parte alta de la pantalla del pc, así parece que vuela; en la cabeza sobresale un botoncito que hace funcionar un pequeño led bucal. Me la regaló una ex-compañera (jubilada a día de hoy). Hace unos días que no la veo - a la abeja-, los mismos que hace que no me acordaba de ella. Para eso sirven los recuerdos.

sábado, 25 de abril de 2020

Mismas condiciones

Este pardillo que aquí ubica letras sale de cuentas el dos de Mayo por orden del Gobierno. Podremos ir a hacer deporte de manera individual siempre y cuando las cosas no varien demasiado - aunque a los datos y a los cambios ya estamos acostumbrados-, esperemos para ese día poner el traje de faena.

A colación con el mensaje del presi, escuchando a los periodistas de los distintos diarios me sorprende lo bien que habla la gente en la tele, bueno, en la tele y en general, para que luego opinen de nuestra cultura media. Una de dos, o me estoy haciendo viejo cerebralmente hablando o es que la facilidad con que la información llega al ciudadano la hace atractiva y por ello convierte a un encofrador - con todos mis respetos- en erudito geopolítico. Ay, que bonito es internet, cuanta igualdad.

Hablando de igualdad, este mes actuaba cerca de donde vivo un conocido cantante y su banda, hace un par de meses mirábamos entradas en la red para ir al concierto. Decidimos no comprarlas no porque ya los hubiésemos visto en otras ocasiones sino porque el graderío se dividía en nosecuantos palcos, incrementando su precio por entrada a mayor cercanía -o visibilidad- con el escenario. En total, unas diez posibilidades, los precios rondaban entre los 45 y los 250 euros. Y ahora vienen las preguntas:

- ¿Estando en un país democrático y presumiendo ustedes de bandera democrática les parece esto predicar con el ejemplo?

- Entendiendo que estos precios por entrada con la nueva crisis económica que se avecina serán inviables, poco que decir con respecto a las futuras normas en los aforos, ¿tienen ustedes plan B?, ¿será este volver a tocar en las calles por la voluntad?, ¿habrá que replantear el asunto?

- Suponiendo que miren a la red, ¿entienden que operan en un medio de expansión altruista?.

Disculpen, disponen de la opción: incrustar publicidad. ¿Melodías y detergentes?, bonita combinación. Señores artistas de vida burguesa, al igual que nosotros en el súper, miren de llevar papel higiénico por si luego no queda.

jueves, 23 de abril de 2020

Lo que todavía puede esperar

Me pregunta la gente que cómo soy capaz de aguantar sin hacer deporte, un tío como yo, tan volcado -como muchos/as- en las tareas del mantenimiento de cuerpo y mente.

Sinceramente que no lo echo demasiado en falta, añoro más otras cosas:

- Principalmente a la familia, como siempre los tengo ahí nunca me había planteado no poder contar con ellos. Sobre todo a mi madre, que vive sola, mujer espartana y abnegada por naturaleza, siempre afrontando todo con la mejor de las sonrisas, aunque supongo que interiormente no le resultará tan sencillo como aparenta.

- Sociabilizar. Tomar unas cañas con los colegas, decir te quiero primero para abrazar sin miedo después. Rozar, cruzarme con la gente sin tener que mantener los dos metros de distancia.

- Viajar, vagar sin rumbo, pasar fronteras, observar como la vida circula.

- Los veinte - diez- minutos de charla en la mesa del café, compartida con mis compañeros del trabajo, olvidándome de las barreras de seguridad protocolaria. Poder seguir viéndonos. 

- El entorno; el bosque, las playas, la soledad premeditada, también el bullicio en la ciudad, las aglomeraciones, salir de casa los días de tormenta, la espuma marina acariciando mi cara, tragar agua iodada. Arrancar con los perros a pasear a donde nos dé la gana. 

- Libertad y democracia. Intercambiar opiniones cara a cara, sin aplicaciones de por medio.

- Ir al cine, a un concierto, o a un festival de cualquier actividad de mis sobrinos. Que dejen de poner Resistiré en la radio.


jueves, 16 de abril de 2020

Con licencia de ninguna clase

En estos días de reclusión -y a la vez de realización- le estoy cogiendo el gusto al lema de "quédate en casa".

Como no soy enfermero, ni transportista, ni empleado del sector primario, no repongo en el supermercado, tengo calificación lego en limpieza aséptica y poco entiendo de fabricación de materiales de necesidad me queda acogerme al sector del segundo plano, que aunque suena desilusionante leído así he logrado transformarlo en pura química: tres cuartas partes de mi tiempo en casa, mitad de mi horario laboral habitual, un cuarto de deporte y cero callejeo. Fórmula conformista que no pensé aceptar de tan buen agrado.

Como no me dan las horas para vivir aproveché para actualizar:

- Todo esto de los unos y los ceros.- Mantenimiento de páginas web en estado decadente, retoque gráfico, fotografías, ilustraciones, blog, ...total en horas, alrededor de cuarenta. Me quedarán otras cuarenta por delante.

- El mantenimiento de la casa.- Bricolajes varios. Más o menos 20 horas.

- El jardín.- Minúsculo terrenito pero que obliga a coger el sacho -aquí se le llama así a la azada de toda la vida- porque salen hierbajos por todos lados y estoy cuidando cuatro lechugas, un par de arbolitos y un trozo de campo a ras.... ¿seis horas?.

- La furgo.- No se me ocurrió otra idea que lijar y barnizar todo el interior trasero. Cuanto más lijaba el suelo, más necesitaba ser lijado. Horas invertidas, buff, veinticinco o quizá más.

Me salen un total de noventa horas una arriba o abajo, que si lo divido entre un mes que llevamos de confinamiento son tres horas diarias de tarea atrasada que necesitaba ser cubierta. Hoy me llegaron dos botes de pintura para azulejos que pedí por internet hace un par de días -éstos sí trabajan y rápido-, tengo lío para ocho horas más. Lo que comentaba, le estoy cogiendo el gusto.

A otra historia, ayer me enviaba mi padre un mensaje en el que me comentaba su opinión sobre todo este tema, y la verdad que me sorprendió no porque tuviese razón sino por la importancia del mismo: cuando salgamos de esta movida habrá que darles mayor valor a los que levantan el país de verdad todas las mañanas (los que nos cuidan en la enfermedad, los que nos dan de comer, los que construyen) y minusvalorar otras profesiones poco productivas como puede ser la política en tiempos de crisis. Da el tema para largo.

Volviendo al hilo del mantenimiento en la red de todo este batiburrillo de desastres en los que ando embarcado -hoy me apetece hablar, hace tanto que no lo hago aquí- desde la era prehistórica; no podía dejar a la deriva el proyecto con el que todo esto comenzó. La tecnología móvil me mató, envió el diseño de mis trabajos -la mayoría en Flash- al carajo. O aprovechaba esta hibernación o se acababa todo, es difícil mantener una página con algo de contenidos siendo uno solo y sin apoyo económico, no es una queja, es un orgullo. A lo que iba, empecé por buscar fotos entre los archivos que fuí guardando en el equipo, cientos, miles de imágenes de playas con olas, todas parecidas, en la mayoría además tenía que adivinar de que playa se trataba, un coñazo pero necesario. El resto de horas de diseño no las explico que es largo de contar, sólo quería decir que le tengo tanto cariño a esto de crear sobre algo en lo que creo que merece la pena lo invertido.

Por normativa de este blog no se incluye más publicidad sobre la misma, fotografías o información de otro tipo, opera bajo licencia de ninguna clase.

martes, 9 de enero de 2018

Estou feliz em lembrá-lo

Desde aquel Abril del 2010 han pasado muchas cosas, a mí y a todos, aunque a día de hoy, casi ocho años después, poder seguir contándolo ya me parece suficiente. Hoy se me antojaba volver a escribir, qué carajo, lo bonito de estas historias es que no tienes que dar explicaciones a nadie, te apetece, lo haces y ya está.

Y mirándome teclear de nuevo, tiempo atrás sucedió la última vez, sigo viendo -y escuchando- a mi abuelo, metido en "su chiringuito", vestido de impecable uniforme bata de casa guatiné y cabeza incrustada en su inseparable Olivetti Lettera 35; aporreando letras con ritmo allegro, fines altruistas y corazón apasionado. Poco o nada nos diferencia, por ello pienso que no hay mejor mejor herencia que la genética.

Cierto es que me quedé con su máquina. Cuando él falleció -abuelo te echo de menos- y hubo reparto de bienes había dos objetos que deseaba conservar en su memoria: ese querido teclado y el reloj de péndulo de la pared del salón, para mí fundamentales en su día a día, aceptando así los demás -mujer incluida- que los ruidos de estos cachivaches eran quienes primaban en casa, por encima de las partidas de cartas, las comidas en familia o los pájaros de su vecino Dopico.

Por eso sigo aquí, como pequeña prolongación de su legado, dando sentido -o todo lo contrario- a todas aquellas discusiones que mantenía con mi abuela sobre el porqué de escribir sin beneficio -según ella- alguno.

miércoles, 20 de abril de 2016

El acelerador de partículas

Cuatrocientos veintisiete mil ciento dos, repito, cuatrocientosveintisietemilcientodós ¡¡coño!!, que ya está bien de tanto cachondeo, me tomáis por gilipollas. Carlitos, a la pizarra, escribes noventa y nueve veces me importa un carajo el bosón de Higgs pero sin él no estaría aquí. Hala, a darle caña, y los demás abrís el libro en la página sesenta y tres, ejercicio dos: una partícula de masa viaja a una velocidad... Puntúa para la evualuación, tenéis ocho minutos.

Preguntas de examen:

- ¿Es reprochable la actitud de la profesora?
- Suponiendo que Carlitos estaba intentando encestar bolitas de papel en la papelera en plena explicación, ¿está justificado el castigo?
- Las palabras mal sonantes corrompen la normal educación del niño o por el contrario actúan de revulsivo, teorías al respecto
- Ausencia/abuso de autoridad. Define termino medio
- Relación padres/profesores/alumnos. Porcentajes de responsabilidad en cada caso, desarrolla tu respuesta

sábado, 30 de enero de 2016

miércoles, 30 de diciembre de 2015

lunes, 21 de diciembre de 2015

El estanque del gigante pascual

En cualquier lugar dibujado entre montañas vive nuestro amigo Pascual, si, en una humilde morada y se levanta muy temprano pero para ir a trabajar como protésico dental. Pascual es el mejor en lo suyo, lleva mamando oficio desde chavalín, ejerce las veinticuatro horas del día porque todo lo que habla, respira, come y sueña tiene relación con el oficio. Mecánico de precisión, salvador de muelas muertas, tornero, arquitecto, programador, enfermero, anestesista, psicólogo,... Pascual le pega a todos los palos con destreza sin igual, no tiene competencia que le haga sombra; aún así, él nunca está conforme, le gustaría ser buena persona, ayudar a los demás por encima de todo (y lo lleva haciendo cincuenta años). Como no tiene familia, Pascual pasa las navidades solo desde hace nueve años, no hay menú especial en esas fechas ni copita de champán: tortilla de patata en nochebuena, judías con arroz en navidad; fin de año: filete de pavo con rodajas de calabacín a la plancha, ensalada y flan con nata (mmm). Tiene una facilidad pasmosa para donar el dinero que va ahorrando todos los meses a comedores sociales, así evita tentaciones dice; además, desgraciadamente, la mitad de sus clientes dejan de pagarle las facturas con el comprensible argumento de que el hombre entiende que estamos mal.

Desde este rinconcito desear unas Felices Fiestas, sobre todo a tí Pascual.

martes, 1 de diciembre de 2015

Como una peli de vaqueradas

Mi abuelo, del que me acuerdo mogollón, se sentaba frente a la tele después de comer a ver el parte de las tres -como él llamaba al telediario- para así continuar siguiendo las noticias, con intención de actualizar las que escuchaba en la radio desde primera hora de la mañana o tal vez para apoyarse en un medio visual que corroborara lo que le narraba la ser. Después, con suerte, echaban una de John Wayne, cualquiera le valía pero mejor si era del oeste; cuantos más desiertos, forajidos, winchesters, pieles rojas y salones con bailarinas, mejor.

Aunque no haya rastro del señor Wayne, todavía conservamos parte de esa cultura americana. En mi casa celebramos Halloween y el Black Friday como si no hubiese mañana, la primera por la juerga, la segunda por la ropa, es un buen día para comprar a menor precio y dentro de campaña -esta frase es más de mi parienta-. Así vivimos nosotros, abonados a la importación yanqui en cuanto nos conviene, que para eso andamos finos, no nos perdemos una. Como éstos ejemplos, cincuenta mil.

Es curioso, por aspecto soy más indio que vaquero, más muyahidín que Navy, más Bob Marley que Johnny Cash. Incluso más tipo podemos que ciudadanos. Me alegro de ello, esa libertad en mi modo de pensar es la que no quiero perder a manos del fanatismo. Nada es más importante que vivir y dejar vivir. Incluso perdiendo.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Con permiso del chef

Si echamos la vista atrás como unos veinte años el perfil de un cocinero era el del señor con bigote, poco pelo y pronunciada barriga que se manejaba entre ollas pirenaicas y cuchillos toledanos, donde el chorizo, el ajo, la cebolla o la patata eran ingredientes básicos en sus tareas culinarias. Las cosas han cambiado desde entonces, ahora entre materias priman cilantro, habaneros, wasabi o curry; también sus herramientas: envasadoras al vacío, robots amasadores, criogenizadores o planchas teppan para nitrógeno líquido; y que decir de los que gobiernan todo este cacao, druidas del siglo XXI con aspecto cybernético y actitud radical que dedican su tiempo libre -a éstos sí les queda- al filtreo, al sarao, al viajar, a la aventura en globo o al menos una escalada al Everest compartiendo tienda con César Pérez de Tudela. Son otros tiempos en los que los hombres queremos ser restauradores antes que futbolistas y ahorramos durante la semana para llevar a la parienta -agradecidas ellas- a cenar al restaurante de tal, que tienen menú a la carta original, me dijeron que allí cocinan fenomenal, pagas lo normal y no sales con hambre al final.

Este fin de semana y el anterior fuimos a gastar los cuartos a un par -tres- de estos locales. Sensaciones positivas: sabores atractivos y diferentes, atención cuidada, esmerada puesta a punto en cada plato; en negativo: precios desorbitados, cantidades insignificantes por ración -tienes que comer tres por persona mínimo- y, aunque en el paladar queda retrogusto de lo comido, a las dos horas le estábamos metiendo al cuerpo chocolate con churros en cantidades industriales. Merece la pena, todavía no lo sé, creo que tendré que volver a alguno de estos sitios para corroborar la opinión. Por lo de pronto, a la corta, caeré por algún mesón de tortillas, embutido y pimientos de padrón. Si están gorditos los que mandan, mejor.

martes, 20 de octubre de 2015

Millenovecento

Parece ser que los titulares en otro idioma llaman más la atención que los anunciados en el propio, así que siguiendo estas estrategias mercantiles la entrada de hoy tira por ahí.

Llevo un par de horas revisando el código de mis dominios, escrito así suena a batallas entre imperios medievales pero la historia de ésta es mucho más aburrida y siempre está sometida a guiones y variables. Me comen la tostada en la red, pierdo puestos "gracias" a todas esas aplicaciones -gratuitas o no ya me da igual- que facilitan al usuario códigos fuente para incrustar en sus webs con el fin de escalar puestos en el ranking de metabuscadores. Entonces se me plantea un dilema: ¿sigo apostando por la vía artesanal, es decir, la del papel y el boli, o entro a jugar con sus mismas armas?.....

.....Lo voy a plantear desde la perspectiva didáctica, como si fuese un trabajo de estudios o algo así, probaré una aplicación de estadísticas, un editor de programación sql y algún manual de marketing en la red a ver si puedo menear un poquito la lista del buscador, más que nada por orgullo personal.

martes, 29 de septiembre de 2015

Algoritmo de nada es siempre cero

Esta semana he tenido la suerte de conversar con alguien con quien me apetecía hacerlo desde hace tiempo; por circunstancias del momento -ahora lo explico- no he podido expresarme al 100% y aproveché para escuchar que buena falta me hace.

Hoy es un buen día para reconocer torpezas, las mías son acusadas, sobre todo a la hora de cultivar la mente, para el día a día salgo al paso pero entre eruditos acabo malparado siempre; y si lo capto yo no imagino cuanta ignorancia demostraré cada vez que intento profundizar en algo. Por eso nunca es tarde para dejar a un lado la elocuencia sinsentido, tirar más de sinceridad monosilábica y empaparme de lo que me cuentan, además, cuando ves que los demás bostezan mientras hablas, hay que hacérselo mirar.

Tomar un café con los compañeros también sirve de mucho para esto del culto al seso, hablábamos de las herramientas en Wikipedia, en concreto sobre la edición, publicar archivos, corrección y esas cosas...cuando me preguntaron si alguna vez publiqué algo allí, ante mi respuesta afirmativa, uno de ellos, el menos interesado, abandonó su letargo, levantó la vista de los cacahuetes, sonrió, y con gesto escéptico comentó: ¿sobre qué?...cuanta razón tiene.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Capitulo 569, versículo 1

Tiempos fueron aquellos en los cuales era ver un folio en blanco y aventurarse a emborronarlo, hoy, un servidor, más prudente si cabe, se dedica a otros menesteres que poco o nada tienen de relación con lo que aquí se cuenta, ¿o si?.

Miro la webcam y me convence para ir a deportear un rato, las condiciones son buenas asi que no voy a esperar más: Suroeste flojo, 2,2 m y mar del norte, veinticinco años haciendo esto prácticamente a diario sin tener nunca sensación de hastío, ya me parece un motivo importante para merecer la pena haber nacido.

Entre tareas de bricolage ando metido -raro sería-: segundo intento -y definitivo- de camperización de la furgo, los reparcheos para mis bártulos de hacer deporte, la casa -necesitada- de mamá, el piso familiar -reconvertido- de la parienta, la nuestra, la del veraneo, la de la mochila azul, ...demasiadas batallas para un gladiador chiquitito.

Esta semana toca turno de tarde en el trabajo así que las mañanas vuelan y hay que aprovecharlas. Me resulta difícil encontrar hueco para el blog :(

miércoles, 3 de junio de 2015

Desventuras del espadachín de Tralorchete

Hay un refrán que me viene muy al pelo hoy, dice algo así como dime de que presumes y te diré de que careces; metido en faena, si analizo el proverbio, me salen individuos en lugar de un significado.

El que aquí golpea las teclas peca de escéptico desde que recuerda; al igual que ese otro dicho de si no lo veo, no lo creo trato de comprobar in situ lo que me insinúan con adornadas palabras; desconfío de las hazañas fabulosas, rumores indiscretos, consejos impersonales o ideologías máximas, soy más de sencilleces.

Entre tanto me dedico a vivir haciendo lo que me da la gana, con visión a largo plazo, por si me queda tiempo por delante, nunca se sabe, lo que mañana será pasado quiero cuidarlo hoy que no somos más que lo que fuimos antes. Las consecuencias de todo ello ya las pagaré yo, prefiero eso a abrazar farolas.

martes, 2 de junio de 2015

Entre semejantes

A ver si lo consigo explicar. Hay personas a las que oyes hablar y no sé si por devoción hacia ellas hacemos dogma sus comentarios o es que realmente piensan como nosotros. Es un golpe de autoestima, la mayoría de las veces sucede lo contrario: la gente opina de forma distinta y ya no sabes si anda uno perdido desde niño o lo están los demás. Por eso quiero seguir creyendo que el secreto está en la base, aunque esta difiera de unas a otros, de ahí parte la idea de lo que somos en realidad.

Bueno, dejando la filosofía barata sólo para el primer párrafo quería comentar algo sobre un par de entrevistas que vi por la tele anteayer, los dos personajes -públicos- que protagonizaron el programa destacaban sobre todo por la sencillez y cercanía en sus palabras o la sensación de estar viendo a una persona normal dentro de otra también normal. Cuando sin grandes alardes, giros retóricos o grandilocuentes frases, gente tan importante pone sus cartas sobre la mesa enseñando lo que tienen sin temor a ser descubiertos es como mínimo admirable. Esa cualidad, aunque forjada, viene de serie y ahí, en la cancha, es donde se demuestran los valores. Dando ejemplo. Gracias a los dos por ser así, se os ve venir.